TIENE ALZHEIMER
Chris Hemsworth habla de un punto de inflexión personal tras el diagnostico de Alzheimer de su padre, el cual le ha hecho replantearse sus prioridades y su relación con el éxito.
Chris Hemsworth atraviesa una etapa de transición marcada por la madurez personal, el paso del tiempo y un replanteamiento profundo de sus prioridades, tanto dentro como fuera de Hollywood.
En pleno momento de reflexión sobre su carrera, su familia y el rumbo que quiere dar a los próximos años, el actor ha reconocido que hay un factor determinante que ha acelerado este cambio de perspectiva: el reciente diagnóstico de Alzheimer de su padre, Craig.
En una reciente entrevista con The Guardian, el intérprete explica cómo este golpe personal ha modificado su manera de ver la vida y el trabajo: ""Mis ganas de avanzar realmente se han visto limitadas".
El actor admite que la enfermedad de su padre le ha hecho tomar conciencia de lo frágil que es todo: "Me ha hecho más consciente de la fragilidad de las cosas. Uno empieza a pensar: 'Mi padre no estará aquí para siempre'". A esta reflexión se suma el crecimiento de sus hijos, un cambio que también ha tenido un fuerte impacto emocional: "Mis hijos ahora tienen 11 y 13 años. Esas noches en las que peleaban por dormir en nuestra cama, de repente ya no ocurren".
Este momento vital ha llevado a Hemsworth a revisar su propia definición de éxito profesional: "Solía pensar que, si me nominaban a algo, me sentiría bien conmigo mismo. O que si tuviera la película más taquillera de todos los tiempos o lanzara otra franquicia, me sentiría realizado". Y añade una reflexión más autocrítica: "Es absurdo. Mi autoestima ya no depende de todas esas cosas externas, aunque todavía tengo que recordármelo".
En ese proceso de cambio, el actor reconoce el papel clave de su pareja: "Estoy mejorando en relajarme, en tomar decisiones más acertadas y en trabajar con gente que admiro", explica, subrayando cómo Elsa Pataky le ayuda a mantener los pies en la tierra.
En esta nueva etapa, Hemsworth deja entrever que su relación con la fama y el éxito ya no pasa por acumular hitos profesionales, sino por encontrar equilibrio en un momento de su vida marcado por la familia, el tiempo y la consciencia de la fragilidad de todo lo que antes daba por sentado.