PIELES MUY SENSIBLES

Sol, calor y mosquitos: cómo proteger la piel de tu bebé este verano

La piel de los bebés requiere cuidados específicos durante el verano para protegerla del sol, el calor y las picaduras de insectos. Una matrona experta explica cuándo usar protector solar, cómo aplicarlo correctamente y qué errores conviene evitar para mantenerla sana.

Un bebé en la playa Pexels

Ya estamos en julio, lo que significa que, ahora sí que sí, los planes exteriores son indiscutibles. Desde tardes en la piscina o la playa para combatir el calor hasta mañanas en el parque o dando paseos bajo la sombra de los árboles.

Además, si tienes hijos pequeños o bebés, es imprescindible hacer planes fuera de casa: para que le dé el aire, cambiar de ambiente, acostumbrarse a los ruidos externos e incluso para ver la luz del sol.

Con ello, también se presenta el reto de cuidar adecuadamente la piel de los bebés de todas las posibles adversidades: quemaduras del sol, picaduras de insectos, reacciones cutáneas…, puesto que su piel es mucho más fina, sensible y vulnerable que la de los adultos.

Así pues, en este artículo resolvemos cómo se tiene que cuidar la piel de los más pequeños, centrado especialmente en los bebés. Lo hacemos de la mano de la experta Gema Magdaleno, matrona y formadora de la marca.

Un bebé en la playa | Magnific

El sol y el la fotoprotección

Cuando los bebés son aún muy pequeños, concretamente en sus primeros 6 meses de vida, es recomendable evitar la exposición al sol directa. A partir de entonces, pueden disfrutar del tiempo en el exterior con algunas precauciones y recomendaciones.

Las más clásicas son priorizar las zonas de sombra y evitar las horas más calurosas del día, que son las centrales, aproximadamente de 11 de la mañana a 16 de la tarde, para huir de las franjas horarias con más radiación.

Carrito con capota | Pexels

Otra recomendación es usar protectores solares con filtros minerales o físicos a partir de los 6 meses de edad, y mucho mejor si la formulación es específica para piel infantil. En este aspecto, es imprescindible revisar la fecha de caducidad y tratar de utilizar protectores del verano pasado.

Como últimos consejos, encontramos la forma de aplicación del producto. Y es que se tiene que aplicar aproximadamente 30 minutos antes de salir a la calle y extenderse bien por todo el cuerpo, prestando especial atención a zonas como el cuello, los pliegues o las orejas, partes que a menudo se olvidan.

Bebé que se está poniendo crema solar | Magnific

Según Gema, los errores más comunes son aplicar la fotoprotección una vez el bebé ya está expuesto al sol y no replicarlo cada dos horas, puesto que el roce con la ropa, el sudor y el agua aceleran la desaparición de su efecto.

Complementos y la clave final

Aunque la crema solar es el gran innegociable del verano, hay otros complementos que pueden ser útiles para combatir los rayos UV, entre ellos, los gorros, las gafas de sol o la ropa ligera que cubra la piel.

Para el carrito es ideal usar una capota o algún sistema similar, huyendo siempre de la cobertura con muselinas para procurar que la temperatura no aumente y la ventilación sea adecuada.

Un bebé con gorro y camiseta en verano junto a su madre | Magnific

Además, es importante tener en cuenta que es necesario cuidar la piel después de la exposición solar, bañando al bebé con agua tibia y jabón adecuado para acabar con los restos de producto, cloro, sal o arena. Finalmente, se destaca la importancia de hidratar y calmar la piel con productos específicos.

Sobre los repelentes

Y, como no, además del sol, en verano también llegan los mosquitos, así que no podemos dejar de proteger a los bebés de sus picaduras. Los repelentes, por eso, no se recomiendan antes de los dos meses de edad.

A partir de los dos meses, se pueden empezar a utilizar productos específicos para niños, con una aplicación consciente sólo en las zonas expuestas, evitando siempre las manos por su fácil contacto con los ojos.

Repelente de mosquitos | Magnific

Y, como último apunte, en caso de utilizar crema solar y repelente a la vez, primero se debe poner el protector, esperar entre 15 y 30 minutos a su absorción y, después, aplicar el repelente. Solo de esta manera, el fotoprotector se fijará adecuadamente.

Así pues, estos son los consejos estrella para cuidar al máximo la piel de tu bebé en verano. Con estas recomendaciones disfrutarás del calor de la manera más tranquila posible.