ALIMENTACIÓN
Los niños picky eaters son muy selectivos con la comida y rechazan alimentos saludables como frutas o verduras. Descubre qué significa exactamente ser un picky eater, por qué ocurre y cómo conseguir que estos niños coman mejor sin conflictos.
Un motivo muy frecuente de preocupación de los padres en las consultas de pediatría viene referido a la alimentación de sus hijos, sobre todo cuando comen poco o rechazan ciertos alimentos. Las peleas a la hora de comer surgen cuando algunos niños siempre quieren comer lo mismo, evitan probar cosas nuevas o se niegan rotundamente a comer verduras, frutas o carne. Para denominar este comportamiento, en los últimos años se ha acuñado el término anglosajón "picky eater" o lo que es lo mismo, comedor selectivo.
Aunque este comportamiento puede ser muy frustrante para los padres, ser quisquilloso con la comida es algo habitual en la infancia, especialmente entre los 2 y los 6 años. En esta etapa los niños están descubriendo sus gustos, ganando independencia y a veces usan la comida como forma de expresarse.
En este artículo voy a explicarte qué significa realmente que un niño sea picky eater e intentaré darte unos consejos prácticos para ayudar a tu hijo a comer mejor sin convertir la hora de la comida en una batalla.
Un niño picky eater no es simplemente un niño que un día no tiene apetito o no quiere comer un plato en particular. El término picky eater se utiliza principalmente para describir a niños muy selectivos con la comida que muestran una fuerte preferencia por un tipo limitado de alimentos y rechazan otros de forma constante.
Este comportamiento puede afectar a 1 de cada 5 niños menores de 6 años y aunque la mayoría de veces suele ser una etapa transitoria y sin mayores consecuencias sobre el desarrollo del niño, en algunas ocasiones puede resultar muy limitante y persistir en la edad adulta.
La situación más común que refieren los padres con un niño picky eater es que era un niño que aceptaba todos los alimentos que se le ofrecían hasta que alrededor de los 2 años empieza a rechazar algunos sin ningún motivo.
Algunas características comunes de estos niños que nos pueden ayudar a reconocerlos son:
Existen varias razones por las que un niño puede volverse más exigente o selectivo con lo que come aunque en la mayoría de casos se trata de una etapa normal en su desarrollo.
Entre los 2 y los 6 años, los niños se vuelven cada vez más independientes y quieren tomar decisiones por sí mismos, y la comida es una de las áreas donde pueden ejercer ese control. Decir "no" a ciertos alimentos es una forma de afirmar su voluntad.
Por otro lado, después del primer año de vida, el ritmo de crecimiento de los niños se frena, por lo que muchos niños simplemente tienen menos hambre que antes.
Otros niños son especialmente sensibles a las texturas, olores, colores o temperaturas de la comida. Esto puede hacer que rechacen ciertos alimentos no porque no les gusten, sino porque les resultan incómodos o molestos.
También es normal que los niños pequeños sientan miedo a lo desconocido, incluidos los alimentos nuevos. Este miedo, llamado neofobia alimentaria, es una forma de autoprotección que en el pasado ayudaba a los seres humanos a no comer cosas peligrosas.
Por último, si un niño se ha sentido forzado a comer, ha tenido una mala experiencia con la comida (atragantarse o vomitar) o ese momento se convierte en una pelea o regañina, puede asociarlo con algo negativo y volverse más selectivo.
Aunque no hay una solución mágica, existen estrategias que pueden ayudar a estos niños a mejorar su relación con la comida y a perder el miedo por probar cosas nuevas. Lo más importante es tener paciencia, evitar castigos y fomentar un ambiente tranquilo y positivo a la hora de comer. Aquí te lanzo algunas ideas que te pueden ayudar: