¿SUDAS DEMASIADO?
Hiperhidrosis: los mejores tratamientos para controlar el exceso de sudor todo el año
Analizamos qué es la hiperhidrosis y cuáles son los mejores tratamientos para controlar el exceso de sudor todo el año, desde fármacos hasta soluciones térmicas.
Las elevadas temperaturas que hemos vivido este verano en España nos han hecho sudar, y mucho. Una reacción natural del cuerpo ante el sofocante calor estival que no debería preocuparnos en absoluto. No obstante, ¿cuándo deja de ser normal?
Como recuerda la Dra. Helenca Navarro, especialista del centro de dermatología IMR, sudar es el recurso natural que utiliza el organismo para regular su temperatura. El problema aparece cuando la transpiración es desproporcionada, surge sin haber hecho ejercicio o sin pasar calor y termina afectando a la rutina diaria. Es en ese punto cuando nos encontramos ante un cuadro de hiperhidrosis.
¿Cómo saber si sufres hiperhidrosis?
Tal y como señala la Dra. Navarro, la hiperhidrosis se manifiesta cuando el sudor se produce sin una causa justificada. Sus efectos van mucho más allá de lo físico: genera inseguridades en el trabajo o al relacionarnos, dificulta tareas tan cotidianas como coger un objeto o dar la mano, e incluso provoca que la ropa se manche de forma recurrente.
Además, la especialista insiste en desterrar un mito: no es un problema exclusivo del verano. Muchas personas lo padecen durante los doce meses del año y buscan ayuda médica porque condiciona por completo su calidad de vida, al margen de la época del año.
¿Cuándo y cómo se debe tratar?
No hay una edad concreta para iniciar un tratamiento; la decisión depende del impacto que tenga la hiperhidrosis en el día a día del paciente. Según la Dra. Navarro, la elección de la terapia adecuada vendrá determinada por la intensidad de la sudoración, la zona afectada (manos, axilas, cara o pies) y las prioridades de cada persona.
Actualmente, la dermatología ofrece abanicos de soluciones muy variados:
- Fármacos tópicos: Son una primera opción para frenar el sudor local, pero su eficacia es limitada, requieren un uso muy continuado y pueden causar irritación en la piel.
- Iontoforesis: Funciona sin irritar la piel, aunque exige constancia y el uso de un aparato específico en casa.
- Medicamentos orales: Se reservan para casos de sudoración en todo el cuerpo, pero su uso se acota debido a los efectos secundarios que pueden provocar.
- Microinfiltraciones neuromoduladoras: Es uno de los procedimientos más demandados en consulta gracias a su alta seguridad, por ser un método no invasivo y prácticamente indoloro. Bloquea temporalmente el impulso nervioso y sus efectos duran unos seis meses.
- Energía térmica (microondas): Pensada específicamente para las axilas, esta tecnología mediante energía destruye de forma duradera gran parte de las glándulas sudoríparas. Permite reducir de forma permanente la sudoración axilar, disminuyendo también el vello y el mal olor de la zona sin necesidad de cirugía.
- Cirugía (simpatectomía): Prácticamente en desuso hoy en día por sus riesgos y por el peligro de sufrir sudoración compensatoria en otras partes del cuerpo.
Procedimientos seguros y con efectos leves
Aunque cualquier abordaje médico puede acarrear algún efecto secundario, la Dra. Navarro aclara que suelen ser leves y pasajeros. Pueden aparecer pequeños hematomas con las infiltraciones, una leve inflamación transitoria tras la aplicación de energía térmica, o cierta sequedad bucal con los fármacos.
Ninguna de estas molestias suele ser un impedimento para someterse al tratamiento. Hoy en día existen alternativas muy eficaces para controlar o erradicar el exceso de sudor; la clave está en obtener un buen diagnóstico profesional para recuperar la tranquilidad y el bienestar en el día a día.