PROHIBIDOS
Uno de los mayores riesgos durante la infancia temprana es el atragantamiento, una situación que puede ocurrir en segundos y tener consecuencias graves. Los padres, madres y cuidadores deben tener muy claros los alimentos más peligrosos y sus restricciones por edades.
La alimentación en los primeros años de vida es fundamental para el crecimiento y desarrollo de los niños, pero también es una etapa en la que se deben tomar algunas precauciones debido a las características anatómicas y de comportamiento de los más pequeños.
Muchos alimentos que parecen inofensivos pueden representar un peligro para los niños pequeños si no se preparan adecuadamente. En este artículo, te cuento cuáles son los alimentos con mayor riesgo de atragantamiento y cómo ofrecerlos de forma segura para evitar el riesgo de atragantamiento.
Es importante mencionar que el atragantamiento es una causa común de accidentes infantiles en menores de 5 años, siendo la segunda causa de muerte por accidente doméstico en niños de entre 1 y 3 años.
Esto se debe a algunas características propias de su etapa de desarrollo:
1. Frutos secos enteros
Su consistencia dura y su tamaño pequeño hacen que sean difíciles de gestionar por los niños y un trozo muy grande o entero puede obstruir la tráquea o algún bronquio provocando un cuadro grave de atragantamiento. Debido a los beneficios nutricionales de estos productos se pueden ofrecer de forma segura molidos en forma de harina o como alternativa en crema para untar.
2. Palomitas
El peligro de este alimento se debe a que pueden quedar trozos de maíz duro y seco que no se han abierto completamente y que al intentar masticarlos pueden saltar alcanzando la vía aérea y ocasionar asfixia o aspiración. Además, el consumo de palomitas en momentos de ocio: cumpleaños, cine… Hacen que el riesgo de aspiración aumente debido al movimiento o a la risa.
3. Manzana cruda
Al tratarse de un alimento duro que no se puede chafar con los dedos corre el riesgo de que el niño no la mastique completamente y alguno de estos trozos duros pueda alcanzar la vía aérea y obstruirla por lo que se debe evitar en niños pequeños, pero se puede ofrecer asándola antes para hacerla más blanda.
4. Zanahoria cruda
Ocurre lo mismo que con la manzana. Los niños pequeños tienen dificultad para masticarla completamente por lo que la forma correcta de ofrecerla es cocida o rallada.
5. Alimentos redondos y pequeños
Nos referimos a las uvas, las cerezas, los arándanos, los tomates cherry y las aceitunas. Por su forma redonda y su piel resbaladiza, si se intentan tragar enteros puede obstruir la vía aérea del niño. Además, las cerezas y las aceitunas tienen el riesgo añadido del hueso que puede resbalar hacia la tráquea. La forma segura de ofrecer estos alimentos son cortados en 4 trozos de forma ovalada (primero por la mitad y luego por la mitad de nuevo) y siempre quitándoles el hueso.
6. Salchichas tipo Frankfurt
Su forma redondeada y su consistencia gomosa las hacen uno de los alimentos con mayor riesgo de atragantamiento para los niños. Lo indicado sería directamente no consumirlas porque son ultraprocesadas y poco saludables pero en el caso de hacerlo se deben ofrecer cortadas en tiras en lugar de en rodajas.
7. Caramelos duros, gominolas y chicles
De entrada lo recomendado es evitarlas por su alto contenido en azúcar, pero además tardan mucho en deshacerse en la boca y por su forma redondeada pueden obstruir la vía aérea. Además, las gominolas y los chicles se pueden quedar pegados en las paredes por su consistencia pegajosa, dificultando la extracción.
Si presenciamos un atragantamiento leve en el que el niño empieza a toser, hay que animar al niño a seguir tosiendo porque en la mayoría de casos la tos es lo suficientemente efectiva para resolverlo.
En el caso de atragantamientos más severos en los que el niño no tose o se empieza a poner morado, hay que iniciar la maniobra de Heimlich o si el niño es menor de un año, ponerlo boca abajo sobre el antebrazo o sobre las rodillas y darle golpes firmes pero suaves entre los omóplatos.
Lo más prudente para evitar llevarnos un susto es llevar una serie de precauciones para evitar el atragantamiento: