LECTURAS ESTIVALES

5 libros cortos para devorar en vacaciones: lecturas ligeras, adictivas y perfectas para meter en la maleta

Si la realidad de tus vacaciones es que tienes más planes que horas de lectura, estos libros cortos son la solución perfecta para desconectar sin dejar historias a medias.

Leer en verano Magnific

Leer en verano puede llegar a estar muy idealizado. Todos pensamos que cuando tengamos esos ansiados días de vacaciones por fin disfrutaremos del tiempo libre para hincarle el diente a ese libro larguísimo que lleva meses acumulando polvo en la mesita de noche. Pero luego la realidad es la que es. Entre maletas, turismo, chiringuitos, planes sociales y compromisos familiares, el tiempo real de lectura es mucho menor de lo que esperábamos.

Por eso, si este verano quieres empezar un libro y, sobre todo, tener el placer de terminarlo, las historias cortas son tus mejores aliadas. En este artículo te recomendamos cinco títulos breves y adictivos que te van a acompañar en tus vacaciones y que no te van a dejar indiferente.

Leer en verano | Magnific

Han cantado bingo (Lana Corujo)

¿Un libro sobre el duelo que a la vez sea una lectura ligera y tierna? Existe. Lana Corujo consigue un equilibrio casi mágico en esta historia escrita con muchísima gracia que te hace conectar con los personajes desde la primera página. Además, su ambientación en Lanzarote es tan íntima y real que te darán ganas de empezar a buscar vuelos para planear tu próximo viaje a las Islas Canarias. Una lectura fresca, con mucha alma y de las que no te puedes sacar de la cabeza.

Dame veneno que quiero vivir (Leticia Sala)

Este es el ensayo que toda mujer debería leer este verano. En medio de la avalancha constante de inputs que recibimos a diario sobre skincare, retoques estéticos, filtros de Instagram y una presión constante por estar perfectas, Leticia Sala nos invita a reflexionar sobre lo estúpida y agotadora que puede llegar a ser esta obsesión por la juventud eterna. Una lectura cortísima, directa al grano y supernecesaria para resetear la mente en vacaciones.

Pura pasión (Annie Ernaux)

La Premio Nobel de Literatura firma aquí una de las novelas cortas más magnéticas y honestas que se han escrito sobre el deseo. En apenas ochenta páginas, Ernaux detalla sin tapujos ni juicios la obsesión de una mujer culta y madura por un hombre. Es un libro que se lee de una sola sentada, ideal para una tarde de calor en la que busques una lectura que te haga pensar y que te atrape desde la primera línea.

Leer en verano | Magnific

Una villa en Florencia (W. Somerset Maugham)

Si lo que te pide el cuerpo en vacaciones es una intriga clásica con sabor a verano europeo, esta es tu opción. Ambientada en la Toscana durante los años treinta, esta novela corta lo tiene todo: secretos de la alta sociedad, romance, tensión y un sutil toque de misterio. Es el típico libro que te transporta de viaje al instante y que te hace sentir en una película sin moverte de la toalla.

Dorayaki (Durian Sukegawa)

Cerramos la lista con una historia bonita, reflexiva y pausada, de esas que te piden saborearlas sin prisas, al ritmo lento que exige el verano. Esta delicada novela japonesa nos habla de la amistad improbable entre el dueño de un puesto de dorayakis y una anciana con un don especial para la cocina. Es un relato entrañable que te reconcilia con el mundo, te llega directo al corazón y te deja un sabor de boca maravilloso.