MÁS VALE PREVENIR
El verano puede ser una época muy feliz o un auténtico estrés. Muchos factores pueden hacer que nuestras vacaciones acaben mal por cosas que podríamos haber previsto. Aquí tienes una lista de consejos que van a evitar sustos, sorpresas y situaciones que pueden poner en riesgo tu bienestar este verano.
Aunque todas sabemos que es mejor prevenir que curar, con el ajetreo del verano, los niños en casa, la preparación de un viaje, el ir y venir de maletas y otros frentes veraniegos, hay básicos que se nos pueden olvidar. Con el objetivo de que las vacaciones pasen sin sobresaltos que te amarguen las vacaciones, aquí tienes 10 consejos básicos e imprescindibles que te van a ahorrar preocupaciones y sorpresas.
Usar fotoprotector solar SPF 50+ cada día y volverlo a aplicar cada 2 horas es tan imprescindible como respirar. Si estamos mucho rato en el agua (sobre todo los más pequeños) será necesario reaplicarlos con más frecuencia, puesto que va disminuyendo su eficacia.
Además, debemos aplicarlo unos 30 minutos antes de la exposición al sol y también debemos evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 h del día, ya que es cuando mayor radiación UV.
Tras la exposición solar y los baños en piscinas y en el mar debemos de usar crema para después del sol o crema hidratante con antioxidantes y ceramidas para contrarrestar la deshidratación de la piel, tanto en el cuerpo como en la cara.
Y además, mete en la maleta ropa ligera, gorro, gafas y una sombrilla si vas a estar en la playa o en lugares con exposición al sol permanente.
Hay que beber agua, aunque no tengamos sed. Lleva siempre una botella de agua contigo e intenta beber al menos unos 2 litros de agua al día. Especial cuidado con los niños pequeños y personas mayores, ya que debemos insistir en que beban agua y mantenerlos frescos e hidratados.
Usar gafas de sol con filtro UV, también en los bebés y niños pequeños, puede ahorrarte problemas mayores a largo plazo. Unas buenas gafas nos protegen contra futuros daños oculares como las cataratas y problemas de retina.
Un buen botiquín básico para viajes siempre debe de incluir:
Es muy importante que, si viajas a países tropicales, el botiquín se adapte a esas zonas (vacunas previas, antibióticos, pastillas contra la malaria y repelentes de mosquitos más potentes si es necesario).
En general, los medicamentos deben conservarse a temperaturas menores de 25 ºC , pero algunos fármacos deben mantenerse entre 2 ºC y 8 ºC (nevera) como son las insulinas, vacunas y algunos inhaladores. Debemos evitar dejarlos en el coche o lugares muy calurosos.
Esto es muy común, y sobre todo en niños pequeños, que el bañador y la arena fina de la playa causen fricción sobre la piel y cree escoceduras muy molestas. Debemos de tener a mano una crema con alto poder reparador con óxido de Zinc para evitar que vaya a más.
El gran consejo de belleza en verano es: Usa siempre un sérum antioxidante antes de la exposición solar porque va a evitar el envejecimiento prematuro, la liberación de radicales libres y va a evitar la formación de manchas.
Son muy frecuentes en esta época del año, sobre todo en las mujeres. Cuidado con los bañadores mojados, durante mucho rato, porque puede ayudarnos a tener un ambiente idóneo para que proliferen las bacterias y los hongos.
No es por presumir sino por salud: Cámbiate el bañador si crees que vas a estar con él puesto y mojado durante un largo rato (por ejemplo, a la hora de comer).
Evita comidas muy pesadas o que no estén refrigeradas. Debemos elegir frutas, verduras y productos de temporada frescos. Evitar llevar a la playa platos preparados y más si contienen huevo, ya que aumenta el riesgo de Salmonelosis.
Si viajamos en coche o algún otro medio de transporte, recomendamos usar para los más pequeños medicamentos para la prevención de mareos como es la difenhidramina que se deben de tomar antes de iniciar el viaje. Si el trayecto es muy largo, recuerda que también deberás de tomar una dosis durante el viaje.