UNA VIVENCIA DURA
Cada vez más influencers rompen con la imagen idílica de las redes para mostrar realidades duras. Raquel Reitx comparte su experiencia de pérdida gestacional y embarazo, visibilizando el duelo, normalizando el aborto y acercándose a una comunidad que busca referentes.
El mundo de las redes sociales suele presentarse como un espacio idealizado: todo parece ir bien, la felicidad es constante y los éxitos personales y profesionales se multiplican. Sin embargo, poco a poco, algunos influencers comienzan a romper con esta imagen perfecta y a mostrar fragmentos de la realidad que se esconde detrás de las pantallas.
Cada vez son más los creadores de contenido que, además de compartir logros y momentos felices, se atreven a hablar de experiencias difíciles, de situaciones dolorosas que nadie desearía vivir. Al hacerlo, se acercan a sus seguidores, personas que, como ellos, también atraviesan altibajos en su día a día y encuentran en estas historias un reflejo de su propia realidad.
Este es el caso de la influencer Raquel Reitx, quien, en pleno embarazo, ha comunicado a su comunidad que en 2024 sufrió un aborto, una vivencia de la que no había sido capaz de hablar hasta ahora.
"Le he dado mil vueltas a si contaría esto en algún momento y cómo. No se me ocurre otra manera de hacerlo que escribiendo. Me ha costado mucho tiempo, muchas lágrimas y muchos arrebatos de rabia entender que todo tiene una razón de ser, pero también de no ser", ha explicado la creadora de contenido en su perfil de Instagram.
Raquel lleva unos meses compartiendo contenido sobre su embarazo, que, a diferencia de la mayoría que se ven por redes sociales, nunca ha sido idílico, ya que, desde que anunció su estado de embarazo, ha sido siempre transparente en cuanto a los síntomas: náuseas, mal dormir, dolores abdominales e ingresos hospitalarios.
Aún y con esas condiciones, siempre ha estado agradecida por lo que está viviendo, todo un sueño para ella que está segura que valdrá la pena. "No me quejo, sencillamente porque no me sale, porque este no fue el primer positivo que vi", expresa.
"No hay dolor físico que se acerque al vacío que se siente cuando lo que más deseas se escapa entre las manos", declara. "Este no es mi primer embarazo y es por eso que aunque no esté siendo idílico, está siendo perfecto", añade.
La influencer de origen vasco cuenta: "Llevo siendo madre en otro plano mucho antes de lo que jamás le conté al mundo. Y quizá por eso, porque a veces sigo llorando por lo que no fue, no me sale quejarme de lo que ahora sí es".
Y es que Raquel quiere dar voz a la pérdida gestacional: "Es algo normal, demasiado normal y poco hablado", comenta. "Ocurre, ocurre mucho. Por supuesto que lo común de la situación no quita ni un poquito del dolor que supone", reflexiona.
Con ella, ya son varias las mujeres influencers que han querido mostrar que los abortos en los embarazos son más habituales de lo que se ve en redes. "Aquel día, sin saberlo, empezaba un año de aprendizaje. Un año en el que no me quedó otra que aprender que a veces las cosas no suceden como queremos porque no tienen que ser así", comparte.
Esta vivencia tan dura y que aterra a tantas mujeres que buscan ser madres, para Raquel, y gracias al paso del tiempo, ha sido importante para valorar el momento en el que se encuentra: "Es por eso que hoy me siento afortunada por cada síntoma, cada noche en vela, cada pequeño movimiento e incluso cada dolor que me recuerda que esta vez sí".
"Porque recuerdo las lágrimas, por quien amé sin conocer y por desear con todas mis fuerzas a quien hoy ocupa mis entrañas. Así que hoy quiero agradecer, quiero agradecer a la vida por abrirse paso", exterioriza.
"Ojalá este mensaje llegue como un abrazo a todas las que estáis pasando o habéis pasado por esto", confiesa la creadora de contenido.
"Por último, algo que me cambió la perspectiva y la manera de entender el duelo fue cuando hablando del tema, una persona me dijo, es que tu ya eres madre, y empecé a verlo diferente. Ya forma parte de mi y de mi historia para siempre. Ya forma parte de nuestra familia y eso es inamovible", concluye Reitx.