NUEVA ILUSIÓN
Mónica Pont comienza el 2026 cumpliendo su deseo de encontrar un "buen novio". La actriz ha hablado con Europa Press sobre su primera aparición pública con el financiero y la realidad de su relación con Elsa Anka.
Mónica Pont cerraba el 2025 con una petición clara para el nuevo año: salud y un "buen novio". La actriz confesaba entonces ante la prensa que buscaba a alguien "interesante", ya que se sentía "muy selectiva últimamente". Solo tres meses después, parece que el 2026 ha escuchado sus plegarias. Mónica no solo tiene salud, sino también una nueva ilusión: el financiero Víctor Prat-Heimerl, conocido por haber sido el prometido de la presentadora Elsa Anka.
La pareja ha oficializado su relación acudiendo juntos a la entrega de premios de La Terraza de Radio Intercontinental. Aunque él optó por mantener un perfil bajo y evitar los focos, Pont no tuvo reparos en confirmar su excelente momento personal ante los micrófonos de Europa Press: "Estoy muy enamorada y muy feliz", aseguraba radiante.
A pesar de su discreción, el nombre de Víctor Prat es familiar para la crónica social. El financiero protagonizó los titulares en 2021 al comprometerse con Elsa Anka tras dos años de noviazgo. Sin embargo, en 2024, la presentadora confirmó que la boda se cancelaba definitivamente, sin entrar en detalles sobre los motivos de la ruptura.
Con este antecedente, los rumores sobre un posible malestar de Anka hacia Mónica Pont por este nuevo romance no tardaron en aparecer. Sin embargo, la actriz ha sido tajante al respecto, calificando estas teorías de "invenciones". Pont ha aclarado que entre ellas nunca ha habido una mala relación: "Me refiero a que nunca ha sido ni mejor ni peor; siempre ha habido la misma relación", zanjando así cualquier rumor sobre un posible conflicto.
Este nuevo capítulo vital llega tras un cierre de 2025 complicado para la intérprete. En los últimos meses, Mónica compartió con los medios la racha de baches que le tocó atravesar: desde la pérdida de su perrita hasta un mediático conflicto familiar con su madre y su hermana.
Afortunadamente, el panorama actual es radicalmente distinto. Tras reconciliarse con su madre, la actriz disfruta ahora de la magia de los comienzos. "Este año parece que todo se pone de cara. A veces un año se te pone de culo y otro de cara, es así", valoraba con sinceridad.
Además de su felicidad personal, el terreno profesional también le sonríe. Mónica se encuentra inmersa en la producción de la función Sofocos, un proyecto que la mantiene muy ilusionada. "Trabajo, amor y salud, creo que es lo más importante. Toquemos madera porque la salud es lo primordial, pero esperemos que el año continúe así", añadía con optimismo.