VOZ EXPERTA

El mito del colágeno: ¿por qué con aplicarlo no basta para rejuvenecer la piel?

El colágeno se ha convertido en el ingrediente estrella de la cosmética, pero los expertos advierten que ni las cremas ni los suplementos actúan como muchos creen. La clave para una piel firme está en estimular su producción natural.

Mujer con el rostro radiante Pexels

El mercado de la belleza vive obsesionado con el colágeno. Cremas, suplementos y viales prometen devolver la firmeza al rostro de la noche a la mañana. Sin duda, es una proteína crucial para dar resistencia y sostén a los tejidos, pero la publicidad genera falsas expectativas sobre cómo la procesa nuestro cuerpo.

Como puntualiza Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, "el problema no es el colágeno, el problema es pensar que basta con ponerlo encima de la cara, o beberlo sin mirar demasiado la fórmula".

Además, el déficit empieza antes de lo previsto: "A partir de los 25 años, la degradación del colágeno empieza a superar a su producción natural, y factores como el estrés crónico, una mala alimentación o la falta de sueño aceleran el proceso", alerta Mireia Fernández, directora de Perricone MD.

Mujer cuidándose el rostro | Magnific

El efecto buena cara

La jugosidad inmediata de una crema con colágeno no se debe a la proteína. Según detalla Raquel González, "lo más probable es que el efecto buena cara lo estén consiguiendo todos los ingredientes que acompañan al colágeno en la fórmula, y no el colágeno en sí mismo".

La explicación es puramente física: "El gran error es pensar que podemos poner colágeno en la piel y que este se va a integrar", explica Mireia Fernández, pero la barrera cutánea impide que penetre.

Mujer cuidándose el rostro | Magnific

Estefanía Nieto, directora de Medik8, añade que "el colágeno aplicado de forma tópica no se comporta como una pieza de recambio, la piel no lo metaboliza como colágeno propio ni lo usa para reconstruir las fibras que se han ido degradando porque la molécula es demasiado grande”.

Los límites de la vía oral

Los suplementos tampoco viajan en línea recta hacia la arruga, sino que al ingerirlos, el sistema digestivo los descompone. "El colágeno primero tiene que digerirse, absorberse y metabolizarse, y ahí no todos los formatos funcionan igual", opina Raquel González.

Por ello, la nutricosmética se centra en los estímulos internos: "Cuando se habla de suplementación con colágeno, muchas veces parece que la única opción es tomar colágeno directamente, pero cada vez interesa más el papel de los precursores de colágeno", explica Marta Agustí, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme.

Mujer cuidándose el rostro | Magnific

Para ser efectivos, estos suplementos deben incluir activos que ayuden a fabricarlo y protegerlo, "como la vitamina C, que participa en la síntesis normal de colágeno, el zinc, que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo, el MSM, vinculado al apoyo de la reparación tisular, y antioxidantes como el extracto de semilla de uva", aclara Agustí.

Cómo despertar a tu fábrica interna

La solución real no es aplicar colágeno, sino la reprogramación celular. En palabras de Irene Serrano, directora de Dermalogica, "lo que sí podemos hacer es estimular a las células para que produzcan más colágeno propio".

Para lograrlo, hay que pasar de fórmulas pasivas a activos señalizadores: "La clave está en estimular esa fábrica interna que la piel ya tiene, pero que con los años trabaja más despacio con ingredientes como vitamina C, agentes exfoliantes, retinoides y péptidos", recomienda Estefanía Nieto. La estrategia perfecta divide los activos en dos momentos del día:

Mujer cuidándose el rostro | Magnific

1. Por la mañana: Toca proteger y activar con Vitamina C. “Es clave porque ayuda en la síntesis normal de colágeno y, además, protege frente al estrés oxidativo, ese desgaste silencioso que va apagando la piel y deteriorando sus fibras, por eso encaja tan bien por la mañana, junto al protector solar”, afirma Irene Serrano.

2. Por la noche: Es el turno de la renovación celular. “Por su parte, los hidroxiácidos, los retinoides como el retinal y los péptidos activan los procesos de regeneración de la célula y la entrenan para que produzca también nuevo colágeno”, concluye Raquel González.