PALABRA DE EXPERTO
Cinco consejos para que el maquillaje sobreviva al calor y al sudor este verano
Conseguir que el maquillaje sobreviva al sudor y al protector solar parece misión imposible, pero el maquillador Jordi Justribo nos demuestra que es mucho más sencillo de lo que crees.
Reconozcámoslo: mantener el maquillaje decente en pleno verano es un auténtico drama. Sales de casa impecable y, a media mañana, la base ha desaparecido por arte de magia, los brillos campan a sus anchas y te da pánico volver a aplicarte el protector solar por si terminas con un cuadro de Picasso en la cara.
La buena noticia es que no tienes que renunciar ni a una piel bonita ni a protegerte del sol. Para conseguir que todo se mantenga en su sitio, Jordi Justribo, maquillador profesional, nos recuerda una máxima que deberíamos tatuarnos: "En verano la piel necesita respirar. Un maquillaje ligero y compatible con la fotoprotección siempre será más bonito y duradero que intentar cubrirlo todo con capas y capas de producto".
Toma nota de estos cinco consejos clave para ganarle la batalla al termómetro.
1. El protector solar no es opcional (y va siempre primero)
Aunque ahora compremos bases, coloretes o bálsamos labiales que prometen tener SPF, el experto nos alerta de que estos productos son un extra estupendo, pero jamás deben sustituir a tu crema solar habitual.
Para Jordi Justribo, el orden de los factores sí altera el producto: primero protegemos y después maquillamos. Aplica tu fotoprotector facial generosamente y por todo el rostro como base de tu rutina. Después, puedes reforzar las zonas más sensibles y expuestas -como la nariz, los pómulos o los labios- utilizando productos de maquillaje que sí lleven algo de filtro solar.
2. Sí, puedes reaplicar crema solar encima del maquillaje
Uno de los mayores errores que cometemos cuando suben las temperaturas es pasar de la reaplicación obligatoria de la crema cada dos horas por miedo a destrozar la base. Es hora de perder ese miedo.
El truco de Justribo está en elegir bien el formato. Olvídate de las cremas densas para retocar y alíate con los protectores en formato stick (barra) o las brumas faciales con SPF. El secreto para que el maquillaje no se mueva es aplicarlos con pequeños toques, con mucha suavidad y sin arrastrar jamás el producto sobre la piel. Este simple gesto mantendrá tu piel a salvo sin estropear tu look.
3. Aligera la base
Cuando hace calor, las bases de maquillaje muy densas o de alta cobertura se sienten pesadas, se cuartean y terminan desplazándose con el sudor. Este verano toca simplificar y dejar que tu piel sea la verdadera protagonista.
La recomendación del maquillador es sustituir las bases pesadas por fórmulas ligeras, skin tints hidratantes con color o, simplemente, aplicar un buen corrector únicamente en las zonas donde realmente lo necesites (como ojeras o alguna rojez). Las pieles frescas, naturales y luminosas envejecen muchísimo mejor a lo largo de las horas que un rostro ultramate y recargado.
4. Prepárate bien antes de empezar
Muchas veces echamos la culpa de los brillos a la base de maquillaje, cuando el verdadero problema está en los pasos previos. Para conseguir que todo dure intacto, el secreto está en la preparación.
Una piel limpia, bien hidratada y preparada con una prebase o primer adecuado es el lienzo perfecto para que el maquillaje se fije mejor sin necesidad de usar toneladas de producto. Para el toque final, Justribo aconseja sellar con polvos translúcidos solo en las zonas conflictivas (la famosa zona T: frente, nariz y barbilla) y vaporizar un buen spray fijador. Además, las fórmulas waterproof y resistentes al agua serán tus mejores aliadas para que la máscara de pestañas no termine en la ojera.
5. El verano invita a simplificar
La tendencia del momento no va de esconder imperfecciones, sino de potenciar tu belleza natural de la forma más relajada posible.
Para lucir un aspecto fresco y favorecedor, te bastará con una piel jugosa, un poco de colorete que aporte ese efecto saludable de haber paseado bajo el sol, labios frescos y un toque divertido de color en los ojos. Al final, como bien concluye el experto, la clave está en conseguir que el maquillaje y el protector solar convivan en armonía. Cuando lo logras, dejas de elegir entre verte bien o cuidar tu piel.