INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Una IA que ya cambia nuestras vidas: los riesgos, los empleos en juego y el uso emocional de la inteligencia artificial, en el nuevo episodio de '3x3N'
La carrera entre Estados Unidos y China por dominar la IA, los ciberataques autónomos y el uso de estas herramientas como apoyo emocional, en el nuevo episodio de '3x3N'
La Inteligencia Artificial ya forma parte de nuestra vida cotidiana. La utilizamos para buscar información, preparar recetas, organizar viajes o resolver dudas, pero también empieza a ocupar un espacio mucho más personal: el de las conversaciones, el acompañamiento emocional e incluso la toma de decisiones.
¿Hasta dónde puede llegar? ¿Cuáles son los riesgos reales de esta tecnología? ¿Y cómo cambiará nuestra sociedad? Son algunas de las preguntas que plantea el nuevo episodio de '3x3N', el podcast de Antena 3 Noticias que analiza los grandes asuntos de actualidad.
Una carrera tecnológica sin freno
La Inteligencia Artificial se ha convertido en uno de los principales escenarios de competición entre las grandes potencias. Estados Unidos y China mantienen una carrera tecnológica por liderar su desarrollo, mientras las empresas avanzan a gran velocidad en la creación de nuevos modelos y aplicaciones.
En Estados Unidos, compañías como OpenAI y Anthropic han advertido de los riesgos derivados de un desarrollo acelerado de esta tecnología. Entre los usos malintencionados detectados aparecen los ciberataques, los intentos de desarrollar armas biológicas y diferentes aplicaciones militares.
Sara Díaz, del departamento de Internacional, explica que la preocupación no se limita a las empresas tecnológicas. Organismos internacionales como la ONU también han advertido de los riesgos que puede plantear una inteligencia artificial sin mecanismos suficientes de control.
El debate se produce, además, mientras las grandes potencias continúan invirtiendo en esta tecnología. Donald Trump ha defendido la importancia estratégica de la inteligencia artificial con una frase contundente: "Quién gane con la IA, gana".
Una Inteligencia Artificial que escucha y responde
Pero los riesgos de la Inteligencia Artificial no están únicamente relacionados con la geopolítica o la seguridad. También aparecen en nuestro día a día.
Una conversación aparentemente sencilla sirve como ejemplo. Paz Bailón, del área de sociedad, nos pone un ejemplo diciéndole a una IA que está agobiada, que no llega a todo y que tiene problemas para dormir. La respuesta es inmediata: la herramienta pregunta qué es lo que más le pesa y comienza a ofrecerle consejos.
La escena plantea una cuestión cada vez más presente: ¿Estamos utilizando la inteligencia artificial como una herramienta o también como una forma de apoyo emocional?
Los datos apuntan a que este fenómeno ya existe. Según el dato recogido en el episodio, uno de cada cinco menores de 30 años en Estados Unidos reconoce utilizar la inteligencia artificial como apoyo emocional.
Los expertos advierten de los riesgos de depositar en estas herramientas una función para la que no están diseñadas. Una IA puede generar una respuesta aparentemente empática, pero no siente emociones ni comprende una situación como lo haría una persona. Sus respuestas se generan a partir de los datos y patrones con los que ha sido entrenada.
El riesgo de los ciberataques autónomos
La seguridad es otro de los grandes interrogantes.
Durante esta semana se conoció una brecha de seguridad en la que un agente de inteligencia artificial habría participado de forma autónoma en algunas fases de un ciberataque, sin recibir instrucciones humanas para cada uno de esos pasos.
El ataque habría permitido acceder a información como facturas y datos personales. El caso abre un nuevo escenario: sistemas capaces no solo de ejecutar órdenes, sino también de desarrollar de manera autónoma determinadas partes de una operación.
A esto se suma otro de los riesgos que los expertos sitúan sobre la mesa: la posibilidad de que un algoritmo llegue a provocar problemas en infraestructuras críticas, incluido un apagón eléctrico masivo, si no existen filtros y mecanismos de seguridad suficientes.
Nueve millones de empleos desplazados, pero también once millones nuevos
La transformación no se limita a la seguridad. Tal y como ha expuesto Lucía Piñar, del área de nacional y economía, el mercado laboral también se enfrenta a un profundo cambio.
Según las previsiones del Foro Económico Mundial, de aquí a 2030 la inteligencia artificial podría desplazar alrededor de nueve millones de empleos, especialmente aquellos trabajos con tareas más susceptibles de ser automatizadas, como determinados puestos administrativos, contables o relacionados con la programación.
Pero la misma previsión apunta en la otra dirección: la IA podría generar 11 millones de nuevos puestos de trabajo durante ese periodo.
El reto, por tanto, no consiste únicamente en determinar qué empleos desaparecerán y cuáles surgirán. Las empresas tendrán que adaptar sus procesos y, sobre todo, formar a sus trabajadores para utilizar la inteligencia artificial como una nueva herramienta.
La pregunta ya no es si la IA cambiará nuestras vidas
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología del futuro. Ya está presente en nuestra sociedad y su desarrollo plantea oportunidades, pero también riesgos que todavía están siendo estudiados.
La gran cuestión que plantea este episodio de '3x3N' no es tanto si la inteligencia artificial va a acabar con nosotros, sino qué límites estamos dispuestos a establecer como sociedad para decidir cómo queremos utilizarla.
Porque, mientras la tecnología avanza, hay algo que todavía depende de nosotros: decidir hasta dónde queremos que llegue.