POSIBLES PROBLEMAS DE SEGURIDAD

Frenan una atracción en Tarragona por el vuelo cercano de un dron

La proliferación de drones empieza crear problemas de seguridad. El último, en un parque temático de Tarragona, donde una atracción tuvo que ser paralizada porque había un dron demasiado cerca. Los Mossos han comenzado a vigilar su uso.

Aeronaves no tripuladas que pueden poner en peligro nuestra seguridad. Son los drones y la Policía los vigila muy de cerca porque crecen las denuncias por un uso inadecuado.

Como ejemplo, el vuelo de un dron que provocó la paralización de una montaña rusa en Tarragona. Alguien quería grabar imágenes desde el aire. El percance paralizó la atracción porque está prohibido usarlos a menos de 50 metros de personas o aglomeraciones.

Los expertos recuerdan que se trata de aeronaves y no de juguetes. Los Mossos alertan de que aumenta el número de pilotos negligentes y aseguran que a diez metros de altura, la caída de uno de estos aparatos puede provocar serios daños, y avanzan que en el futuro tendrán que ir equipados con paracaídas y con otros sistemas de seguridad que puedan minimizar los posibles daños.

Los drones como máximo deben volar a una altura de 120 metros y a una distancia mínima de 150 de una zona urbana. Hay espacios especialmente restringidos como los aeropuertos a los que no se pueden acercar a menos de cuatro kilómetros. Alterar una ruta aérea tiene una multa de 250.000 euros. Y tampoco se pueden volar de noche.

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