GOTEMBURGO, SUECIA
A 90 km/h en plena curva el conductor no necesita tocar el volante. Su coche está conectado vía wi-fi con el camión de delante. Imita sus movimientos, incluso para cambiar de carril.
Como si fuera una película futurista, una compañía sueca ha desarrollado la tecnología necesaria para poder conducir sin tocar el volante, e incluso, sin mirar a la carretera.
Nos encontramos en Suecia, en un campo de pruebas en Gotemburgo. A 90 km/h en plena curva la conductora no toca el volante. Su coche está conectado vía wi-fi con el camión de delante. Imita sus movimientos, incluso para cambiar de carril.
Es el camión el que conduce y si un conductor se quiere unir al tren de carretera tiene que pedir permiso a través de la pantalla que lleva en su propio vehículo. Dicho y hecho. En un par de segundos, ya puede descansar la vista.
Soltar las manos del volante, leer el periódico.. Los vehículos conectados al camión aceleran y giran en función de éste. Una tecnología desarrollada en Suecia pero que lleva firma española.
Es una empresa de Bilbao quien hace posible el milagro. Se envían las informaciones necesarias al coche para que éste pase al modo de piloto automático.
El conductor del camión se hace responsable del resto. Antes de comenzar, tiene que pasar un control de alcoholemia. Desde la cabina puede variar la distancia de seguridad. Al pulsar una simple tecla en la pantalla que tiene delante, los coches, obedecen.
Puedes elegir cuándo conduces y cuándo te llevan. La compañía quiere poner la conducción automática en Europa en menos de diez años.
No hace falta hacer ninguna encuesta para saber que ninguno de esos padres que hoy en día regalan a sus hijos hardware de acceso a Internet dejaría solo a sus hijos o hijas con un traficante de droga, y sin embargo, eso es lo que pueden estar permitiendo que ocurra cuando no ejercen ningún control parental sobre el acceso a las redes sociales desde el entorno familiar.