ETA
La salida de prisión de uno de los cabecillas de ETA vuelve a abrir el debate sobre los beneficios penitenciarios a condenados por terrorismo. Txeroki, con un gran historial de violencia a sus espaldas, ha sido puesto en semilibertad pese a su condena de más de 400 años.
Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, uno de los dirigentes más duros y violentos de ETA, ha abandonado la prisión para pasar a un régimen de semilibertad. El exjefe militar de la banda terrorista podrá salir de lunes a viernes para trabajar, aunque deberá regresar cada noche al centro penitenciario, tras haber cumplido 18 años de los más de 400 a los que fue condenado por distintos delitos.
Nacido en 1973, Txeroki se vinculó desde muy joven al entorno radical de la izquierda abertzale y participó en episodios de kale borroka antes de integrarse plenamente en la estructura de ETA. Su ascenso dentro de la organización fue rápido y, a comienzos de los años 2000, pasó a dirigir el aparato operativo. En 2004 se convirtió en jefe militar tras la detención de Mikel Antza.
Dentro de la banda se le identificaba con el sector más radical. Rechazaba cualquier tipo de negociación y se caracterizaba por una obsesión extrema con la seguridad, lo que le llevó a romper con las estrategias más conciliadoras que se barajaron en algunos momentos del final de la actividad armada.
Txeroki está vinculado a algunos de los atentados más graves cometidos por ETA en su última etapa. Fue quien ordenó el atentado con coche bomba en la terminal T4 del aeropuerto de Barajas en diciembre de 2006, que acabó con la vida de dos ciudadanos ecuatorianos y supuso el fin definitivo del proceso de paz iniciado ese mismo año.
También se le atribuye el asesinato de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, con testimonios que lo sitúan como el autor de los disparos. Además, formó parte del comando que atentó contra el dirigente socialista Eduardo Medina, al que colocaron una bomba lapa que le causó la amputación de una pierna.
Existen otros crímenes en los que fue investigado, como el asesinato del juez José María Lidón, aunque en algunos de estos casos fue finalmente absuelto por falta de pruebas.
Txeroki fue detenido el 17 de noviembre de 2008 en Cauterets, en el sur de Francia, junto a Leire López Zurutuza. A lo largo de los años fue acumulando condenas que suman varios cientos de años de prisión (solo en 2011 recibió una pena de 377 años por distintos intentos de asesinato).
Tras cumplir condena en Francia, fue trasladado a España en 2024 e ingresó en la prisión de Martutene. Ahora, las autoridades penitenciarias le han concedido un régimen de semilibertad que le permite salir durante el día para trabajar, aunque debe pernoctar en prisión.