Canarias
Los agentes y la autoridad judicial inspeccionaron la vivienda familiar en El Cuchillo junto al padre investigado por la muerte de un bebé de 20 días.
La investigación por la muerte de un bebé de apenas 20 días en Lanzarote continúa avanzando mientras la Guardia Civil trata de esclarecer qué ocurrió realmente el pasado 12 de abril. Este miércoles, agentes del Grupo de Delitos contra las Personas de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Las Palmas, acompañados por la magistrada titular de la Plaza número 3 del Tribunal de Instancia de Arrecife, realizaron una reconstrucción de los hechos en la vivienda familiar situada en el pueblo de El Cuchillo, en el municipio de Tinajo.
La comitiva judicial y policial llegó al domicilio sobre las 10.30 horas para llevar a cabo una inspección ocular detallada del lugar. Durante varias horas, los agentes escucharon las explicaciones ofrecidas por el único investigado en este caso, un hombre español de 32 años, padre del menor fallecido.
El hombre está siendo investigado por un presunto delito de homicidio por imprudencia y otro contra la seguridad vial, ya que carecía de permiso de conducir. Según las investigaciones, las versiones que ha ofrecido desde que ocurrieron los hechos presentan importantes contradicciones.
En un primer momento, el investigado aseguró a los servicios de emergencia que el bebé había sufrido un atragantamiento. Sin embargo, posteriormente cambió su relato ante los agentes y afirmó que había sufrido un accidente de tráfico esa misma mañana mientras circulaba con el menor en el coche. Según su versión, el bebé comenzó a encontrarse mal tras esa supuesta salida de vía.
La Guardia Civil trata ahora de determinar si ese accidente llegó realmente a producirse. Hasta el momento no existe constancia oficial de ningún siniestro ni tampoco han aparecido testigos que confirmen la versión del investigado.
Además, los primeros resultados de la autopsia no encajan con la hipótesis planteada por el padre. El informe preliminar señala que la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico, incompatible tanto con el supuesto atragantamiento inicial como con la mecánica del accidente descrita.
Los investigadores intentan ahora reconstruir minuto a minuto las últimas horas de vida del bebé y aclarar qué sucedió realmente antes de que el menor ingresara en estado crítico.
Los hechos ocurrieron el domingo 12 de abril. Los padres acudieron con el bebé al centro de salud de Tinajo al comprobar que no respiraba. Al encontrar las instalaciones cerradas, solicitaron ayuda a agentes de la Policía Local, que iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta la llegada de una ambulancia.
Posteriormente, el menor fue trasladado al hospital Molina Orosa, en Arrecife, y más tarde evacuado en helicóptero al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, donde falleció días después debido a la gravedad de las lesiones.
Tras la muerte del bebé, las autoridades comenzaron a practicar diligencias para esclarecer lo ocurrido. Durante la investigación surgieron diversos indicios sospechosos, entre ellos los antecedentes policiales del padre por delitos relacionados con robo, seguridad vial y violencia de género.
El investigado fue detenido tras la celebraciones fúnebres del bebé y se acogió a su derecho a no declarar ante la autoridad judicial. La magistrada encargada del caso, Silvia Muñoz Sánchez, mantiene abierta la investigación y no descarta que la calificación jurídica pueda evolucionar hacia un delito doloso a medida que avance la instrucción.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.