HANTAVIRUS
El virólogo experto José Antonio López detalla las causas y consecuencias de los contagios de hantavirus a bordo del crucero con el fin de acabar con "bulos, engaños y verdades a medias".
Esta semana, una nueva crisis sanitaria ha vuelto a poner en alerta a la población. Un crucero de lujo, el MV Hondius, partió el pasado 20 de marzo desde la ciudad conocida como el 'Fin del Mundo', Ushuaia. Cerca de 150 pasajeros afrontaban con gran ilusión una aventura que tenía prevista una duración de 40 días. Pero un brote de hantavirus les arruinó la travesía. Fue el 11 de abril cuando saltaron las alarmas tras la muerte de un holandés de 70 años. No pudieron desembarcar el cuerpo hasta casi dos semanas después en la isla de Santa Elena. La esposa de la víctima también terminó muriendo mientras las autoridades trataban de trasladarla a Sudáfrica para recibir tratamiento.
El 2 de mayo se produjo la tercera muerte a bordo: un pasajero alemán. En total, han sido ocho los casos confirmados por la Organización Mundial de la Salud, que ha identificado como responsable a la cepa Andes, la única que puede transmitirse de persona a persona. Esto, según el virólogo y autor del libro 'Los Buenos Virus' José Antonio López, "no es buena noticia", aunque es necesario tener "contacto estrecho y prolongado". Por tanto, llama a la calma: "No es como la gripe, el sarampión o el coronavirus que se transmite a larga distancia".
En cuanto a la sintomatología del paciente, el virólogo detalla que la variante Andes puede llegar a provocar un síndrome cardiopulmonar: "El virus puede entrar por las vías respiratorias, infectar esas células de las mucosas y luego trasladarse a la sangre. A partir de ahí se empieza diseminar y a degenerar, produciendo una filtración de líquido que va a los pulmones, pudiendo generar una neumonía o incluso un edema pulmonar".
Tras unos primeros síntomas parecidos a la gripe como dolor de cabeza, cefalea, debilidad, vómitos y demás, "puede desarrollar estos problemas respiratorios requiriendo de oxigenación extra tras los que que por desgracia hasta un 30% de los casos pueden acabar fatalmente", señala López.
Aunque existe un miedo generalizado en la población por el desconocimiento de esta enfermedad, el virólogo recuerda que el hantavirus no es algo novedoso: "No es un virus emergente. No es un virus que esté apareciendo como sí lo hizo el coronavirus. Este es un virus con el que convivimos en todo el mundo. Se dan cientos de miles de casos al año, la mayor parte en el sureste asiático, pero también en Europa y en América".
Dentro de los hantavirus, la cepa Andes se transmite de ratones de cola larga a humanos. Al invadir sus territorios, "entramos en contacto con sus heces, orina y saliva y nos convertimos en una especie de 'culo de saco': el virus es más virulento, porque él ya tiene donde vivir en equilibrio en el ratón. Con los años y los siglos, el virus acabaría adaptándose en nuestra especie de forma más llevadera", explica López.
El Gobierno de España ha aceptado la petición de la OMS de acoger en el puerto secundario de Granadilla de Abona, en Tenerife, al buque MV Hondius, cuya llegada se espera en un plazo máximo de tres días. Mientras el crucero se encontraba fondeado en Cabo Verde y tras la negativa del país de permitir la entrada del barco, tres personas a bordo sintomáticas fueron evacuadas a Países Bajos. La ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, indicaron que "todos los que permanecen en el barco son pasajeros asintomáticos" a día de hoy. La ministra explicó que una vez que el buque llegue a Canarias, "todos los pasajeros extranjeros serán repatriados, salvo que la condición médica lo impida, a través de un mecanismo europeo de Protección Civil dirigido por la Comisión Europea, que ya se ha activado, y que contará con todas las garantías necesarias".
El virólogo detalla que este protocolo se está organizando ad hoc, y mantiene que no estamos ante una nueva pandemia, ya que "se ha dado un brote especifico en un barco de ultra lujo cerrado".
En cuanto al protocolo, lo primordial ha sido "evacuar a los que tengan mayor sintomatología a través de aviones medicalizados". En caso de que estos no pudieran repatriarse, se seguirían "todas las medidas de seguridad, aislamiento y de no contacto con la población". Pero los que lleguen a Canarias, en principio no presentan síntomas y están sanos, por lo que "se transportarán a su país de origen, entre los que 14 de ellos son españoles". Estos últimos serán trasladados al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, donde serán atendidos y permanecerán en cuarentena el tiempo que sea necesario.
Entre todo el caos y la preocupación por la situación, López alza la voz contra la desinformación: "No hay que frivolizar con esto, no hay que transmitir bulos, engaños, verdades a medias. No hay que alertar a la población porque no nos lo merecemos. Hay que constatar las informaciones científicas según vayan surgiendo". También envía un mensaje de tranquilidad, tanto al pasaje, "dentro de la angustia que supone", como a la población española por el desembarque en Canarias: "Los protocolos están muy bien delimitados y no tiene nada que ver con el coronavirus o ni siquiera la gripe en cuanto a capacidad de transmisión".
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.