Salud

Cáncer piel

Por qué es necesario revisar la piel tras el verano y cómo hacerlo

En España se detectan más de 9.400 nuevos casos de melanoma cada año. Los expertos recuerdan la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz.

La piel no entiende de estaciones y cuidarla tampoco debería entender de calendarios. Es fundamental entender esta idea para reducir posibles daños en el órgano más grande de nuestro cuerpo.

Durante el verano, observamos la piel con más detenimiento. Preguntamos a algunos bañistas que disfrutan de un día soleado en la Playa Las Arenas (Valencia) y algunos nos confiesan que en estos últimos han observado cambios en su piel: “Me han salido estas manchas del sol”, “esta peca noto que está algo más cambiada”.

Detalles que en la mayoría de los casos olvidamos durante el invierno, y es un grave error. La piel debe preocuparnos y ocuparnos durante todo el año. No solo hay que cuidarla cuando llega la hora de sacar el bañador, sino que hay que vigilar y acudir a un experto cuando veamos que algo ha cambiado. Pero, ¿en qué detalles nos fijamos? ¿cuándo debemos alarmarnos? ¿cada cuánto hay que visitar a un médico?.

Preguntamos al doctor Eduardo Nagore, reconocido por su compromiso con la excelencia clínica y la divulgación responsable, ejerce actualmente como Jefe del Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología (IVO). Cuenta con más de tres décadas de experiencia clínica, investigadora y docente. Su trabajo ha estado centrado especialmente en el estudio del melanoma, en líneas de investigación pioneras sobre factores pronósticos, epigenética y genética tumoral, así como en proyectos de mejora de la prevención a través de la educación sanitaria.

Pregunta. Ahora que ha terminado el verano, ¿es un buen momento para revisar la piel?

Respuesta. ”Por supuesto, hay que vigilar si la exposición al sol de estos meses ha producido cambios en nuestra piel".

P. ¿Y el resto del año?

R. Sucede una cosa cuando llega el verano, y es que la gente descubre cosas en la piel que no había detectado. Eso es un fallo, la gente no cumple la recomendación más importante para disminuir la mortalidad por cáncer de piel: El hábito de mirarse toda la superficie cutánea, incluyendo el cuero cabelludo, hasta la planta de los pies, pasando por genitales, zonas visibles y no visibles, expuestas y no expuestas”.

P. ¿Cada cuánto hay que vigilar la piel?

R. “Todo el año, y hacerlo con una periodicidad mensual. Una vez al mes hay que autoexplorarse”.

P. ¿En qué hay que fijarse?

R. ”Cualquier detalle que no encaja en nuestra piel. Lunares que no siguen el mismo patrón, una mancha que pica, que cambia de forma. En ese caso hay que acudir a consulta”.

P. ¿Las personas con la piel clara son las únicas que deben preocuparse por los efectos del sol?

R. “En absoluto. En el caso de melanomas tenemos un dato curioso. Un tercio de los melanomas que detectamos, aparecen en personas con piel oscura, sin nevus, que no se han quemado y que no tienen daño solar. Por tanto, nos afecta a todos. Todos tenemos que revisar nuestra piel”.

P.¿Es cierto lo que se suele decir? ¿la piel tiene memoria?

R. “La radiación ultravioleta llega a la piel, va produciendo un daño que se va acumulando. Hay unas células que se reparan, pero hay otras que no. Entre esas que no, el daño se va acumulando a lo largo de la vida y son las que acaban produciendo un cáncer. Un daño en la infancia puede verse por ejemplo a los 40 o 60 años. La mortalidad del melanoma es 1 caso por cada 100.000 habitantes al año”.