VÍCTIMA DE UNA RARA ENFERMEDAD
Operado con éxito un bebé que sufre onfalocele. Sus intestinos están fuera del abdomen y sólo cubiertos por una delgada capa de tejido.
Hayes nació con los intestinos, el higado y el bazo fuera del abdomen. Tan sólo una finísima capa de tejido cubría sus órganos. Fue en el embarazo cuando su madre descubrió que el bebé sufría una extraña enfermedad: onfalocele.
Se trata de una malformación que se desarrolla mientras el feto crece dentro del útero materno. La padecen uno de cada 10.000 bebés. Los músculos de la pared abdominal no se cierran bien y el intestino queda fuera del cordón umbilical.
Los médicos no podían operarle nada más nacer y tuvieron que esperar varios meses para que creciera la piel y el tejido que rodea los órganos de Hayes.
Tras varias horas de operación, los cirujanos han reconstruido su pared abdominal. Mientras abraza al pequeño, su madre asegura que no se arrepiente de haber dado a luz a un niño con onfalocele.
El inmunólogo apunta en que si hay más ratones portadores del virus en algunas zonas, "el riesgo aumenta".
Un vertedero o un avistamiento de aves, entre las sospechas del origen de la crisis del hantavirus
El matrimonio neerlandés considerado como paciente cero del brote de hantavirus estuvo en un vertedero de Ushuaia, donde podría haber estado en contacto con roedores portadores.