VENEZUELA | ANTE UN FUTURO INCIERTO
El chavismo en Venezuela ha inundado el país. El color rojo está muy presente en las compras. Es el color del régimen. Los simpatizantes de Chávez lo visten, los que no son afines al gobierno lo evitan. Todo ello en un clima de incertidumbre sobre el estado de salud del dirigente y el futuro político del país.
Mientras las informaciones sobre el estado de salud de Hugo Chávez siguen siendo contradictorias, la apariencia de normalidad esconde divisiones muy profundas en la sociedad venezolana. El régimen acusa a la oposición de traición nacional y la oposición ha dejado de esperar un comportamiento democrático del Gobierno.
En la calle, los problemas son reales. Principalmente en el abastecimiento. Los supermercados muestran estanterías vacías, con ausencia de productos de primera necesidad. Aceite, harinas, arroz, azúcar... son productos inexistentes.
Por ello, pese a la publicidad omnipresente del régimen en el país, todo apunta a tiempos más difíciles en Venezuela. En lo político, una especie de 'limbo' inunda el país, cuando se cumple un mes desde la última vez que se vio a Chávez. En teoría la Constitución marca los pasos a seguir, pero la diferente lectura que de la Carta Magna realizan gobierno y oposición están llevando a Venezuela a la incertidumbre.
Un correo electrónico desvelado por un funcionario norteamericano estudia las opciones que tiene EEUU de castigar a los países aliados que no han apoyado sus operaciones en Irán. La OTAN no ha tardado en asegurar que no contempla suspender a ningún miembro de la Alianza.
El pontífice ha hecho estas declaraciones en vísperas de su llegada a España en el mes de junio, asegurando que todos los estados tienen derecho a poner reglas en sus fronteras, y ha recordado que los derechos humanos deben prevalecer en el trato de los migrantes.