Fumaba, bebía y salía con frecuencia a divertirse
Hasna Ait Boulhacen puso fin a su vida activando los explosivos que llevaba pegados a su cuerpo. La primera kamikaze de Europa, francesa y de 26 años, se había radicalizado hace menos de un año. Nunca estuvo en Siria pero en los últimos tiempo mantuvo fuertes vínculos con Daesh. Antes era, dicen sus vecinos, una chica "con ganas de divertirse".
Algunos vecinos aseguran que era una chica con ganas de divertirse y que "salía, bebía, fumaba y pasaba el tiempo rapeando". Hasna Ait Boulhacen nació en un suburbio de París, de padres marroquíes inmigrantes que pronto se separaron.
Unos vecinos grabaron el momento en que su madre era detenida para ser interrogada. Ella cree que a su hija le han lavado el cerebro, aunque los vecinos de este barrio aseguran que no vivió mucho con ella. De pequeña la entregó a una familia de acogida. Algunos cuentan que tuvo una vida difícil.
Este año empezó a ponerse el velo y luego el velo integral, pero pocos la tomaron en serio. Otro vecino asegura que "no se comportaba como las mujeres que llevan velo. No iba a la mezquita, no se sabía ni un solo verso del Corán".
Los últimos meses los pasaba pegada al móvil, poniendo fotos y mensajes en Facebook, como uno que publicó en junio en el que anuncia que 'si Alá quiere, pronto irá a Siria'. Enseguida su teléfono fue pinchado por los servicios de inteligencia. Al parecer, traficaba con drogas en el entorno yihadista. Ha sido la geolocalización de su móvil, que tanto usaba, la que la situó en el apartamento de Saint Denis.
Daesh, desde su nacimiento, ha utilizado a las mujeres esencialmente como "reclutadoras", para capturar a través de la web a potenciales combatientes en Occidente, o posibles "esposas" para los mujaheddines.
Los monos de Gibraltar comen tierra como 'Omeprazol' contra la comida basura de los turistas
Un estudio de Cambridge demuestra que esta práctica alivia el malestar estomacal de los primates, causado por el consumo excesivo de chocolates, helados o patatas fritas.