Suceso
Un menor del norte de Italia llegó a su casa "una hora y media más tarde de lo habitual", después de que el conductor de un autobús lo echase por no disponer del billete "olímpico".
En un municipio montañoso en los Dolomitas de Italia, un niño de 11 años se vio obligado a caminar seis kilómetros bajo una intensa nevada al carecer del billete adecuado para viajar en autobús. El conductor de dicho vehículo obligó al menor a bajarse porque no había pagado un suplemento impuesto en todos los trayectos de esa zona por los Juegos Olímpicos de invierno, que tendrán comienzo en los próximos días.
Estos hechos, que tuvieron lugar el pasado 27 de enero, los ha confirmado la empresa Dolomiti Bus, que es responsable del trayecto entre Vodo di Cadore y San Vito di Cadore. A raíz de estos hechos, han emitido un comunicado y han abierto una investigación con el objetivo de esclarecer lo ocurrido. Por el momento, y tal y como ha detallado el diario italiano Corriere del Veneto, el conductor ha sido suspendido de empleo.
Tal y como detalló la abuela del menor y abogada Chiara Balbinot, el niño disponía de un bono de 10 billetes de 2,50 euros para viajar en autobús.
Chiara aseguró que, con la llegada de los Juegos Olímpicos de Invierno a esa zona, la familia consultó si el billete que tenía el menor era válido y desde la empresa de transportes les detallaron que podía viajar con el abono que tenía. Por ese motivo, para Balbinot "lo que ocurrió es impactante" y detalla que, aunque "Dolomiti Bus se ha disculpado", "sigue siendo un asunto de extrema gravedad".Sobre lo ocurrido, también se ha pronunciado Sole Vatalaro, la madre del pequeño de 11 años, que ha interpuesto una querella contra la empresa de autobuses por abandono del menor.
Según Vatalaro, suPor otro lado, la empresa señaló en un comunicado que está colaborando con la familia y que la investigación interna se está realizando "con la máxima atención a la protección del menor". Asimismo, la compañía recordó que su normativa interna prohíbe a los conductores a aceptar pagos en efectivo. Precisamente, esta circunstancia agravó la situación del menor, según la familia.