estados unidos
Jugaban con las sombras y todo acabó en tragedia: una garra hidráulica mata a un trabajador
Un joven de 26 años ha perdido la vida en Minnesota por estar jugando con un compañero.
Un trabajador de una empresa de tala y poda ha muerto en Estados Unidos después de que su compañero, que manejaba una maquinaria pesada, le aplastara accidentalmente la cabeza con una garra hidráulica mientras ambos estaban, según las autoridades, "haciendo el tonto" durante la jornada laboral.
Un juego, mortal
Según fuentes de 'Fox News', el suceso ocurrió este jueves en Apple Valley, Minnesota, cuando un hombre de 34 años manejaba una maquinaria instalada en la parte trasera de un camión mientras su compañero de 26 años se encontraba en el suelo recogiendo ramas. La Policía recibió un aviso sobre un accidente y, al llegar al lugar, encontró al varón de 26 años tendido en el suelo con una gran cantidad de sangre y graves heridas en la cabeza. Los servicios de emergencia no pudieron hacer nada por salvarle la vida y fue declarado muerto en el lugar.
Una broma que acabó en tragedia
Según la denuncia penal presentada por el condado de Dakota, el joven de 34 años se encontraba manejando un brazo mecánico móvil conocido como "boom", equipado con una garra hidráulica para manipular ramas y troncos. En un momento dado, ambos trabajadores comenzaron a jugar con las sombras que proyectaban la maquinaria y el propio joven de 26 años sobre el suelo. Según las autoridades, el que estaba a los mandos de la máquina movió la garra de tal manera que su sombra parecía agarrar la sombra de su compañero. Sin embargo, el trabajador no se dio cuenta de que la propia garra se estaba desplazando hacia la cabeza de su compañero.
Un testigo no se explica los hechos
Un testigo también presenció el accidente y declaró que la garra parecía golpear o atrapar la cabeza del trabajador cuando se aproximó a él. Los agentes encontraron sangre en la maquinaria, que permanecía justo encima del cuerpo de la víctima. Las autoridades consideran que el acusado actuó de forma negligente al crear un "riesgo irrazonable" y asumir conscientemente el riesgo de provocar la muerte o lesiones graves a otra persona.
El acusado podría ir a prisión
El trabajador ha sido acusado de un delito grave de homicidio involuntario en segundo grado. Si finalmente es declarado culpable, podría enfrentarse a una pena máxima de 10 años de prisión y una multa de 20.000 dólares. La investigación continúa abierta para esclarecer todas las circunstancias del accidente.