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Riesgos de los bastoncillos

Una joven advierte del riesgo de usar bastoncillos de algodón tras perder la audición durante 6 años: "No me había dado cuenta de lo sorda que estaba"

Esta joven comparte su historia, perdió la audición durante seis años por un perforación de tímpano que se provocó limpiándose los oídos con bastoncillos.

Imagen de archivo de bastoncillos de los oídosPexels

Es una práctica tan habitual que probablemente nadie la considere peligrosa. Sin embargo el uso de bastoncillos de algodón para limpiar el interior del oído puede acarrear importantes riesgos que van desde obstrucciones, infecciones o incluso una perforación del tímpano.

La historia de Skye van Rensburg no es algo extraño de ahí que sean frecuentes advertencias como las que recientemente hacía el responsable de Audiología en Óptica & Audiología Universitaria, Joan Francesc Horvath: "Es importante desterrar la creencia popular de que es necesario eliminar la cera de forma manual".

El cerumen es una sustancia generada por nuestro organismo y tiene la función de ser una barrera contra bacterias, hongos y polvo, protegiendo así la zona del oído de infecciones. "El oído tiene su propio mecanismo de autolimpieza, por lo que no suele ser excesivamente necesario intervenir, de hecho, la cera se forma en la parte externa del canal auditivo y se expulsa de manera natural gracias a movimientos cotidianos como masticar o hablar", insiste.

The Sun ha publicado la historia de Skye van Rensburg, una joven de 21 años que durante seis años estuvo sordadel oído izquierdo por una perforación del tímpano provocada al limpiarse los oídos con un bastoncillo en la ducha.

Recuerda que la pérdida de audición fue casi inmediata y que el dolor apareció solo dos minutos después. Con el tiempo se acostumbró a no escuchar cuando su hijo pequeño la llamaba llorando por la noche o cuando alguien llamaba a la puerta. También le afectó al equilibrio. Le diagnosticaron tinnitus. Se trata de la percepción de ruido constante, zumbidos, pitidos o siseos. No se trata de una enfermedad en sí misma, pero puede alterar profundamente la calidad de vida de las personas.

La situación fue a peor cuando Skye se dañó de la misma forma la otra oreja. También con un bastoncillo de algodón. En este caso no hubo perforación, pero sí una reducción de audición. Con este panorama la mujer fue al especialista que le realizó un tratamiento de microaspiración para eliminar el cerumen acumulado, y descubrió que su perforación se había curado.

Consiguió recuperar toda la audición y fue entonces cuando entendió "lo sorda" que estaba."Me quedé alucinada. No me había dado cuenta de lo sorda que estaba. Ahora puedo oír absolutamente todo como debería", explicó a The Sun. Por ello, quiso hacer un llamamiento: "Simplemente tiren los bastoncillos de algodón; no merece la pena".

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