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Muere una madre delante de su hija tras quedar atrapada entre rocas mientras subía la marea

La cabeza de la víctima quedó atrapada entre las rocas y su hija pedía auxilio a gritos.

Paseo marítimo de Lowesoft, en Suffolk (Inglaterra)Google Maps

Saffron Cole-Nottage, de 32 años, paseaba junto a su hija y su perro por el paseo marítimo de Lowestoft, en Suffolk (Inglaterra), cuando sufrió un accidente mortal. La mujer tropezó debido a la subida de la marea y su cabeza quedó atrapada entre unas rocas.

Su hija pequeña comenzó a gritar pidiendo ayuda y un transeúnte, identificado como Alex Singleton-Dent, acudió rápidamente al lugar para intentar socorrerla. "Miré por encima de la barandilla cuando vi a una niña gritando pidiendo ayuda para su madre", declaró.

Dos piernas sobresaliendo

Cuando Singleton-Dent bajó e iluminó la zona con la linterna de su móvil, vio dos piernas sobresaliendo entre las rocas. Junto a otro hombre, Ian Jones, intentó liberar a la mujer, pero estaba completamente atrapada. A las 19.52 horas se alertó a los servicios de emergencia. Sin embargo, los bomberos no llegaron hasta las 20.22 horas. Jones aseguró que "parecía que llevábamos intentándolo muchísimo tiempo y los servicios de emergencia tardaron horas en llegar, pero mi adrenalina estaba a tope".

Según se expuso durante la investigación, los equipos sanitarios no pudieron rescatar a la mujer porque no disponían del material adecuado. El bombero Jason Wilkins explicó que el equipo no pudo salvar a la víctima porque "no llevaban equipo consigo y habría ido en contra de su protocolo bajar sin equipo". Otro bombero, Ben Whale, declaró que creía que la mujer "podría haberse salvado" y aseguró que la operación de rescate "no le pareció del todo correcta", ya que fue una “simple manipulación manual".

Hasta el lugar se desplazaron cuatro dotaciones de bomberos, 12 rescatistas y un equipo especializado. Mike Wheeler, pareja de la víctima, agradeció posteriormente en un comunicado el esfuerzo realizado por los servicios de emergencia.

Rescate interrumpido

Durante la investigación también se descubrió que las labores de rescate se vieron dificultadas porque el operador del servicio de ambulancias no dejó claro que era necesaria la presencia de los bomberos. Elizabeth Pardon, jefa de equipo de la sala de control del servicio de bomberos, explicó que no estaba claro si realmente se estaba solicitando su intervención. Otra operadora telefónica, Megan Dunkley, declaró que no sabían si "nos necesitaban o nos solicitaban por parte de otra agencia".

Testimonios de su entorno

Bridget Dolan KC, que resumió el testimonio de la niña, expresó: "No puedo evitar pensar que si la ambulancia hubiera llegado un poco antes, tal vez hubieran podido hacer algo para sacar a la señora atrapada". La familia describió a Cole-Nottage como una persona "verdaderamente única" que tenía "la rara habilidad de iluminar cualquier lugar".

Por su parte, Wheeler explicó que su pareja conocía bien el tramo de cemento situado más allá del paseo marítimo, ya que de joven solía pescar allí junto a su padre. También dijo que el día de su muerte había tomado unas copas en el Hotel Hatfield, en Lowestoft, aunque aseguró que actuaba con normalidad y no arrastraba las palabras.

La investigación determinó que Cole-Nottage presentaba 271 miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre y concluyó que la causa de la muerte fue ahogamiento.

Caso ante el tribunal

Durante el juicio se explicó que era habitual que los equipos de ambulancias alertaran a los bomberos y a los servicios de rescate de los incidentes a los que acudían, independientemente de si era necesaria su intervención. El bombero Sebastian Harrod declaró que los efectivos llegaron al lugar a las 20.22 horas y comenzaron a practicar maniobras de reanimación cardiopulmonar a la mujer, que se estaba ahogando, en un plazo de ocho minutos. Sin embargo, durante la investigación se reveló que los paramédicos y la Policía ya habían declarado el caso como un Reconocimiento de Vida Extinta (ROLE, por sus siglas en inglés). Por su parte, el guardacostas voluntario Matthew Knight aseguró que se dirigió al lugar "de una manera más tranquila" de lo habitual porque pensaba que ya era demasiado tarde para salvar a la madre.

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