Reino Unido
Gabrielle Carrington, exconcursante de ‘Factor X’, detenida por arrollar presuntamente a tres personas. El principal objetivo era una influencer con la que había mantenido una acalorada discusión.
Al menos tres personas resultaron heridas durante la madrugada del domingo 19 de abril en un atropello múltiple en el centro de Londres, entre ellas una influencer. La conductora del vehículo, identificada como Gabrielle Carrington y conocida como Rielle, que fue finalista del programa 'Factor X' y actualmente se dedicaba a las redes sociales, fue arrestada por las autoridades como presunta autora del arrollo.
Los hechos, de acuerdo a la Policía Metropolitana de Londres y tal y como recogió The Independent, ocurrieron alrededor las 4.30 horas de la madrugada en la calle Argyll Street, en la zona del Soho. En ese momento, se notificó que Carrington, de 29 años y originaria de Manchester, había presuntamente arrollado con su Mercedes a tres peatones.
Entre las víctimas se encuentran: una mujer de 30 años, atendida con heridas leves, y un hombre de 50 años, que fue trasladado de urgencia al hospital y sufrió lesiones de mayor trascendencia.
La tercera víctima del suceso fue la influencer Klaudia Zakrzewaka, con quien la detenida había protagonizado tiempo antes una tensa discusión, que llegó a las manos, en una discoteca de la ciudad, tal y como demuestran las cámaras de la zona. Zakrzewaka, el principal objetivo del ataque, se encuentra en estado crítico.
Mientras la investigación policial sigue su curso para esclarecer las circunstancias del suceso, Rielle permanece en prisión preventiva, acusada de "intento de asesinato, lesiones corporales graves con intención, agresión con resultado de lesiones, conducción temeraria y conducir bajo los efectos del alcohol", ya que ha podido conocerse que presuntamente habría superado casi el doble del límite de alcohol en sangre permitido.
El pasado martes 21 de abril, quien fuera finalista de ‘Factor X’ como parte del grupo Miss Dynamix compareció ante el Tribunal de Magistrados de Westminster ante una audiencia judicial, donde no se declaró ni inocente ni culpable, a la espera de una resolución.