CON EL APOYO DE PODEMOS
En Castilla-La Mancha, la alianza entre el PSOE y Podemos ha aupado al socialista Emiliano García-Page a la presidencia de la comunidad, desbancando al PP. Lo mismo ha ocurrido en Extremadura: el socialista Guillermo Fernández Vara ha sido elegido presidente esta mañana, también con el apoyo de Podemos.
Las Cortes de Castilla-La Mancha han investido hoy al candidato del PSOE, Emiliano García-Page, presidente de la comunidad autónoma gracias a los votos a favor de los 15 diputados socialistas y los 2 de Podemos y con 16 votos en contra del grupo parlamentario popular.
García-Page, que tomará posesión el sábado 4 de julio en un acto público en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, será el tercer presidente socialista de la comunidad autónoma en 32 años de democracia en Castilla-La Mancha y relevará en el cargo a María Dolores de Cospedal, que ha presidido el único gobierno del PP en la región.
También hoy, el candidato del PSOE, Guillermo Fernández Vara, ha sido investido presidente del Gobierno de Extremadura para la novena legislatura autonómica con los 30 votos de su grupo y los seis de Podemos, y la abstención de PP (28) y Ciudadanos (1).
Fernández Vara, que fue jefe del Ejecutivo extremeño entre 2007 y 2011, ha recibido el apoyo mayoritario de la Asamblea extremeña, tal como estaba previsto y habían anunciado en días atrás la totalidad de los Grupos Parlamentarios.
Tras la votación, el nuevo presidente extremeño ha recibido un prolongado aplauso de su Grupo Parlamentario y, tras dirigirse a la bancada popular, ha saludado a su antecesor en el cargo, José Antonio Monago, y a los portavoces de los otros dos grupos en la oposición.
Koldo admite que las 'chistorras' eran billetes de 500 euros del PSOE y guardias civiles
Koldo admite que las 'chistorras' de las que hablaba con su exmujer son billetes de 500 euros, como dice la UCO, que cobró a veces del PSOE para reembolsar gastos anticipados, pero también de mano de guardias civiles que no querían billetes tan altos y se los daban para que lo cambiara.
Feijóo remarcaba que, si tras la declaración del empresario Víctor de Aldama ante el Supremo, el presidente del Gobierno no se ha querellado contra él, es porque su testimonio "no era una inventada".