una propuesta de resolución de la CUP

El Parlament de Cataluña rechaza la autodeterminación al perderse la mayoría independentista

JXCat, ERC y CUP han votado a favor del texto y, en condiciones normales, se habría aprobado la resolución, ya que sumarían 70 diputados. Pero sin los cuatro votos de los diputados encausados de JxCat ni tampoco el del exconseller Antoni Comín (ERC), los soberanistas solo han sumado 65 diputados, los mismos que la oposición, que ha votado en contra.

El Parlament ha rechazado este martes una propuesta de resolución de la CUP que proclamaba el derecho "inalienable" de Cataluña a la autodeterminación al perderse la mayoría soberanista, ya que no se han contado los votos de los diputados encausados de JxCat.

Tras la crisis entre JxCat y ERC, la Mesa del Parlament ha acordado dejar "sin efectos jurídicos" los escritos presentados por Junts per Catalunya (JxCat) sobre la delegación de voto de sus cuatro diputados suspendidos por el Tribunal Supremo y se ha instado a ese grupo a reformular el escrito de petición de designación de votos.

Pero los cuatro diputados suspendidos de Junts per Catalunya -Carles Puigdemont, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull- han emitido un escrito en el que mantienen que su delegación de voto es "perfectamente ajustada a derecho", por lo que "asumen" que sus votos "dejarán de ser contabilizados" en el pleno.

Eso ha llevado a que el independentismo pierda su mayoría, ya que las fuerzas independentistas tenían hasta hoy una mayoría de 70 escaños en el Parlament (34 escaños de JxCat, 32 de ERC y 4 de la CUP), pero al no contar ahora con cuatro votos de JxCat ni tampoco el del exconseller Antoni Comín (ERC), pendiente del recorrido judicial de su causa en Bélgica, los soberanistas solo suman ahora 65 diputados, a tres de la mayoría absoluta de 68 diputados.

La CUP ha sometido a votación una propuesta que proclama "el derecho imprescriptible e inalienable de Cataluña a la autodeterminación, tal como se manifestó en las disposiciones aprobadas en esta cámara para poder ejercer este derecho", sin hacer mención explícita a "las leyes de desconexión".

JXCat, ERC y CUP han votado a favor del texto y, en condiciones normales, se habría aprobado la resolución, ya que sumarían 70 diputados, por encima de la mayoría absoluta en el Parlament (68). Pero sin los cuatro votos de los diputados encausados de JxCat ni tampoco el del exconseller Antoni Comín (ERC), pendiente del recorrido judicial de su causa en Bélgica, los soberanistas solo han sumado 65 diputados, los mismos que la oposición, que ha votado en contra.

Tal y como establece el reglamento del Parlament en casos de empate, la votación se ha repetido hasta en tres ocasiones por si había cambios y, al no producirse, la resolución ha quedado rechazada. La diputada de la CUP Maria Sirvent ha pedido la palabra para expresar que, para su partido, "esta propuesta está legítimamente aprobada por el pleno del Parlament" porque considera que los votos de todos los diputados suspendidos por el juez del Supremo Pablo Llarena deberían ser contados.

El Parlament rechaza reprobar al Rey y constatar que haya "presos políticos"

La pérdida de mayoría independentista en el Parlament ha llevado a que la Cámara catalana haya rechazado una propuesta de JxCat y CUP para reprobar al Rey o constatar la "persecución política y existencia de presos políticos y exiliados".

En el debate de política general que ha concluido en el Parlament, se ha votado una propuesta transaccional de JxCat y CUP "contra la violencia, la represión y la falta de garantías judiciales". Una propuesta que ha sido rechazada al darse un empate en tres ocasiones, por los 65 votos a favor JxCat, ERC y CUP frente a los 65 en contra del resto de la oposición.

El texto rechazado proponía que el Parlament "reprobara" al Rey Felipe VI y, en particular, su posicionamiento "contra las instituciones catalanas y sus representantes legítimos" en su discurso del 3 de octubre de 2017; y recordaba la existencia de "una mayoría amplia de catalanes contrarios a la monarquía y exige su abolición".

También se pretendía que la cámara "constatara" que "los procesos judiciales contra el independentismo y las libertades civiles han provocado ya la persecución por motivos políticos de centenares de personas y la existencia de presos políticos y exiliados", como también "deploraba" que esos procesos "políticos" no respetan las "más elementales garantías judiciales y democráticas".

Otro punto de la propuesta de los grupos independentistas que no ha prosperado instaba al Govern a que llevara ante la justicia a aquellos individuos o grupos organizados que hagan apología del nazismo, el fascismo, el racismo o el sexismo o "alteren la normal convivencia en las calles de Cataluña o atenten contra la libertad de expresión y manifestación de sus conciudadanos".

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