LONDRES
Sacrifican un ciervo que atacó a una persona en el parque Richmond de Londres
El hombre, de unos 60 años, sufrió heridas en el pecho y tuvo que ser hospitalizado, pero está fuera de peligro.
Un ciervo en libertad atacó el pasado fin de semana a una persona que hacía pícnic en el parque de Richmond y tuvo que ser sacrificado por el personal del parque. El hombre, de unos 60 años, sufrió heridas en el pecho y tuvo que ser hospitalizado, pero está fuera de peligro, según recogen este martes los medios británicos.
El animal iba en busca de comida, después de que se haya detectado una costumbre cada vez más extendida entre los excursionistas de proveer alimentos a los ciervos pese a los avisos que por todo el parque advierten contra esta práctica. Los mensajes indican a las personas que no deben acercarse a más de 50 metros de un ciervo.
Con 1.000 hectáreas, Richmond es uno de los parques más grandes de Londres, y es conocido precisamente por su población de decenas de ciervos que merodean en libertad en sus praderas. Estos animales son populares por tratarse de los mamíferos más grandes de los nativos de las islas británicas, ya que pueden alcanzar hasta los 200 kilos.
No suelen atacar a las personas
Los ataques de ciervos son poco comunes, pero ocurren. No son animales agresivos, y si te encuentras con ellos en su hábitat natural lo más probable es que huyan. Sin embargo, cuando están heridos o asustados, su comportamiento cambia, especialmente si sienten que no pueden correr.
Las hembras son potencialmente más peligrosas cuando están las crías cerca, ya que tratan de protegerlas; y los machos, lo son durante la temporada de apareamiento, período durante el cual se tornan más agresivos y territoriales.
Asimismo, los ciervos que están habituados a los humanos tienen una tendencia mayor a atacarnos, debido a que el contacto reiterado les ha quitado parte del miedo que le provocamos y se sienten con más seguridad para ir contra nosotros. Por ello, evita alimentarlos.
- Si no has podido evitar la situación y el ciervo ya ha decidido atacarte, trata de no entrar en pánico y:
- Si hay un árbol cerca, súbete a él. Lo más probable es que el ciervo acabe por perder el interés en ti y se marche.
- Si no hay ningún árbol al que puedas subir, busca algún lugar donde esconderte y que te mantenga protegido de las embestidas: por ejemplo, una roca.
- Si tampoco hay ningún lugar donde esconderte y el ataque es inminente, intenta asustarlo. Grita y estira los brazos para parecer más grande en lo que intentas alejarte. Sin embargo, los expertos recomiendan esta actitud como último recurso, ya que es la que menos garantías de éxito tiene.
En caso de que nada de esto funcione y el ciervo finalmente te embista, intenta agarrarte a sus astas y sus patas para evitar que pueda golpearte de nuevo y mantenerlo así hasta que se frene. Si la embestida te ha tirado al suelo y no puedes hacer esto, la recomendación es acurrucarte en posición fetal, protegiéndote la cabeza y el cuello.