Caso mascarillas
Más de 70 testigos, entre ellos Francina Armengol y Ángel Víctor Torres, declararán en las próximas semanas.
José Luis Ábalos y Koldo García han salido de la prisión madrileña de Soto del Real, pero no para volver a casa, sino para dirigirse al Tribunal Supremo. Este martes comienza 'caso mascarillas', que se extenderá durante un mes y en el que declararán más de 70 personas, entre ellas la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Hoy es el turno del hijo de Ábalos, la expareja del exminsitro o el hermano de Koldo, entre otros.
El primero en hacerlo ha sido Víctor Manuel Ábalos Aguado, hijo de Ábalos, quien ha asegurado que todos los ingresos entre 2018 y 2024 que aparecen en el informe de la UCO "vienen de la consultoría", ya que cuenta estar "internacionalizando empresas en Colombia, pueden ser brasileñas. Pero no trabajo con españolas".
Así mismo ha confirmado haber hecho "un préstamo personal" a Ábalos de 20.000 euros "elevado a público, nada opaco". Aunque deja claro que no es "custodio de nadie", y que ese dinero "lo he dado de mis ingresos".
Además, ha negado tener "un teléfono encriptado" y que los mensajes con Koldo donde aparece la palabra "café" se refieren exclusivamente a "a café originario de Colombia": "En mis viajes, Koldo y otras personas me encargaban café, como otras cosas".
En el banquillo de los acusados estaban sentados el exministro Ábalos, su exasesor Koldo García, y el empresario Víctor de Aldama. Los tres están actualmente en prisión provisional desde el pasado 27 de noviembre y aseguran ser inocentes. En sus escritos de defensa afirman que "no cometieron ningún delito" y que las acusaciones "no se sostienen con pruebas reales".
Por su parte, el hermano de Koldo García, ha admitido que acudió a la sede del PSOE de Ferraz para recoger sobres con dinero. Lo hizo hasta en dos ocasiones. Se citaba con Celia, quien le decía "aquí tienes el dinero", y él cogía el sobre y se lo entregaba a la mujer de Koldo, Patricia.
Además, Joseba García Izaguirre, que solo respondía a las preguntas de su abogada al ser "testigo asistido", ha asegurado haberle entregado a Ábalos un sobre en su casa de Valencia. Sin embargo en el camino, la Guardia Civil registró su vehículo y detalla que los agentes abrieron el sobre porque "estaba como abierto".
El proceso judicial arranca con uno de los escándalos que más preocupa al PSOE. Se trata de una trama de la época de la pandemia, cuando el Ministerio de Transportes, con Ábalos al frente, adjudicó contratos para la compra de mascarillas en los que, según la Fiscalía, hubo irregularidades y presuntas mordidas. Es solo el primer juicio de la trama Koldo, que tiene pendientes más citas en los tribunales.
El empresario Víctor de Aldama ha llegado el primero y después, el exministro y su exasesor. Al igual que la exnovia de Ábalos, Jessica Rodríguez, con mascarilla en el rostro, ha entrado al alto tribunal. No obstante, el hermano Koldo, Joseba, y el hijo de Ábalos, Víctor, también han accedido al edificio.
Al comienzo del juicio, la letrada de la Administración de Justicia ha leído los escritos de Angel Víctor Torres y Francina Armengol. Esta última señalaba en el texto que desconocía los expedientes de contratación durante la pandemia.
La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 años para Aldama. Según el jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, los tres "convinieron aprovecharse del cargo del entonces ministro para favorecer, a cambio del correspondiente beneficio económico, la contratación de empresas cercanas al empresario Aldama".
En su acusación, el fiscal añade que la organización "nació con vocación de permanencia en el tiempo", operó "durante varios años" y solo empezó a desmoronarse cuando Ábalos y Koldo salieron del Ministerio de Transportes en julio de 2021.
Durante la declaración de Jéssica Rodríguez en el Tribunal Supremo, esta ha confirmado que percibió 34.477,84 euros de Ineco entre 2019 y 2021 y 9.500,54 euros de Tragsatec en 2021, reconociendo en fase de instrucción que cobró sin desempeñar funciones. Según ha explicado, fue el propio exministro quien le sugirió estos contratos para que pudiera cotizar, en una etapa en la que, según dice, estaba centrada en sus estudios y en su relación personal.
Rodríguez ha explicado que mantuvo una relación con José Luis Ábalos entre 2018 y 2019, aunque el contacto continuó después. Ha vinculado su situación personal y económica a esa relación, afirmando que el exministro asumía gastos relacionados con su vida diaria. En este sentido, ha señalado que residió en una vivienda en Plaza de España hasta marzo de 2022, asegurando que no hubo una ruptura conflictiva y que el exministro se sintió "en deuda", lo que explicaría, según ella, que pudiera seguir residiendo en el piso. También ha subrayado que siempre consideró que Ábalos sufragaba el coste, pese a que los pagos y el contrato figuraban a nombre de terceros.
Preguntada por el abogado de Ábalos sobre si se dedicaba a la prostitución, Rodríguez lo ha negado y ha contestado: "Soy dentista y estoy colegiada". Tras situar la pregunta sobre el momento de los hechos, Jessica ha contestado que entonces era "azafata de imagen".
Durante el interrogatorio, también ha indicado que recurría a Koldo García para gestiones cotidianas y ha negado que en el inmueble se celebraran reuniones empresariales. Su testimonio forma parte de la investigación que analiza si existió una red de beneficios económicos y contrataciones irregulares vinculadas a los principales acusados.
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