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Adiestramiento

El camino que tienen que seguir los perros guía antes de llegar a su dueño

La Fundación ONCE del Perro Guía ayuda a las personas con discapacidad visual a ganar autonomía y moverse con mayor seguridad, proporcionándoles un perro guía adaptado a sus necesidades. Para conseguirlo, selecciona, adiestra y asigna cada perro al usuario más adecuado.

El camino para convertirse en perro guía comienza antes del adiestramiento. Entre los 2 y 14 meses, los cachorros pueden vivir con una familia educadora. Es una etapa clave para aprender a desenvolverse con seguridad en todo tipo de entornos y adquirir una buena base de obediencia y comportamiento.

Las familias educadoras colaboran de forma voluntaria con la Fundación durante, aproximadamente, un año. Durante ese tiempo se encargan del cuidado del cachorro, lo acompañan en su día a día y lo ayudan a familiarizarse con diferentes lugares, personas y situaciones. Todo el proceso cuenta con el apoyo de un supervisor de la Fundación, que también asume los gastos veterinarios.

Para ser familia educadora es necesario residir en la Comunidad de Madrid o en provincias limítrofes, poder llevar al cachorro a las revisiones programadas y garantizar que no permanezca solo más de dos horas al día. Las personas interesadas pueden presentar su solicitud a través del programa Educar un cachorro. Antes de comenzar su formación como perro guía, todos los perros pasan una revisión veterinaria. Si no superan los controles de salud, no son aptos para continuar el adiestramiento y la Fundación ofrece su adopción, dando prioridad a la familia que lo ha cuidado durante ese año.

A los 14 meses, los perros que superan esta evaluación inician, con un entrenador, su adiestramiento técnico. En esta fase aprenden a guiar con seguridad, reconocer bordillos y escaleras, esquivar obstáculos y responder correctamente en diferentes situaciones.