Piragüismo adaptado
Nico Adega, campeón del mundo de paracanoe: "Me dijeron que no iba a poder hacer deporte"
Fue diagnosticado de un osteosarcoma de alto grado en la rodilla derecha a los siete años. Ha pasado por 20 ciclos de quimioterapia, 34 de inmunoterapia y 15 operaciones. Hoy es campeón del mundo y de Europa de piragüismo adaptado.
"No dejes que nadie te ponga límites", nos dice con una sonrisa este joven lucense. El 5 de septiembre de 2025, Nico Adega se proclamó campeón del mundo de paracanoe en Hungría, en la prueba de maratón de 10.000 metros. Tenía 19 años. Sin embargo, al cruzar la meta no pensó en el tiempo, ni en sus rivales, ni siquiera en la medalla. Pensó en un niño de siete años. "La verdad que no sentí nada. Lo único que se me venía a la cabeza era ese Nico de 7 años que no paraba quieto y de repente, de un día para otro, su vida cambió por completo".
Aquel cambio tuvo un nombre: osteosarcoma de alto grado, un cáncer óseo localizado en la rodilla derecha. Nico pasó de estar en el colegio y practicar todo tipo de deportes a convertirse en paciente de un hospital. Su tratamiento se prolongó durante un largo periodo y estuvo marcado por 20 ciclos de quimioterapia, 34 de inmunoterapia y 15 operaciones.
La enfermedad afectó a su fémur, al cuádriceps y a los cartílagos de crecimiento. Las secuelas obligaron a continuar con intervenciones durante años para compensar la diferencia de crecimiento entre ambas piernas. "Tengo recuerdos muy, muy duros del hospital", reconoce. Pero el final del tratamiento no significó recuperar la vida anterior.
Cuando salió del hospital, recibió otra noticia: no podría volver a practicar deporte. "Lo peor fue salir de allí y sentir que el hospital se había quedado con una parte de mí", cuenta. Durante cinco años, Nico convirtió las consultas con el traumatólogo en una búsqueda constante de alternativas. Preguntaba por diferentes deportes porque, como él mismo explica, "como estuviera la pierna a mí me daba igual, lo único que quería hacer era volver a hacer algún deporte". La respuesta era siempre negativa. Hasta que apareció el piragüismo.
En la piragua encontró una forma de volver a sentirse deportista. Después llegó el paracanoe, la modalidad adaptada del piragüismo para deportistas con discapacidad. En 2021 comenzó a competir en esta disciplina, ganó los campeonatos de Galicia y España y entró en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva. Poco después dio el salto a las competiciones internacionales. El camino tampoco fue sencillo. Hubo caídas, lesiones y nuevas operaciones. Pero siguió remando.
En 2025 llegó el oro mundial en Hungría y, en junio de este año, sumó el título europeo en Rumanía. Dos medallas que conviven con una historia médica que todavía forma parte de su día a día. Ahora utiliza precisamente aquella experiencia para hablar con otros niños y familias que atraviesan un cáncer infantil. Su mensaje no consiste en negar los límites, sino en evitar que otros los den por establecidos antes de tiempo. "No digo que no existan límites. Los hay. Yo, por ejemplo, no puedo correr. Lo que digo es que nadie te ponga límites antes de tiempo". Nico ya piensa en el siguiente objetivo: los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028. Sabe que llegar será difícil, pero no imposible.