Vela oceánica
El 'Marara' es el primer barco de este tipo construido a base de una resina reciclable para poderlo destruir al final de su vida útil de competición y construir un barco nuevo.
Alejandro Cantero es un joven grancanario de 23 años que se dedica de forma profesional a la vela oceánica y ahora se prepara para la Mini Transat 2027, la regata en solitario más prestigiosa del mundo. Este reto consiste en cruzar el Atlántico en solitario en un pequeño barco de 6,50 metros, sin ningún tipo de asistencia, desde Francia hasta Brasil con escala en Las Palmas de Gran Canaria.
Lo que ahora ya es su profesión comenzó como un hobby siguiendo la tradición familiar ya que es hijo y nieto de navegantes, y hace un año cruzó por primera vez el Atlántico. Ahora se prepara para hacerlo de nuevo, pero esta vez en solitario y con un barco único en el mundo ya que es el primero hecho con resina totalmente reciclable. El velero es propiedad de una empresa francesa pionera en el uso de estos materiales, y Alejandro explica que se trata de “un laboratorio flotante”. Cuenta con un foil o hidroala que permite que el barco vuele fuera del agua quitando rozamiento y aumentando la velocidad: “El foil es como un ala de avión que se mete debajo del agua”, explica Cantero.
Y con su pequeño y sostenible velero cruzará el Atlántico en una aventura de más de 25 días totalmente solo y sin comunicación: “No podemos ni parar ni nos pueden dar comida ni ayudar, llevamos todo a bordo tanto agua como comida liofilizada”, afirma Alejandro, y añade: “Tenemos paneles solares para cargar baterías y poder usar el piloto automático y tenemos que ser completamente independientes, tenemos un GPS que nos permite saber donde estamos pero también estamos obligados a llevar la carta en papel”
Para el joven canario lo más complicado de la competición es que se trata de barcos “prototipo”, es decir, que la categoría es abierta. Existen unas medidas máximas para el barco y no solo se compite en la parte deportiva sino también en el diseño y construcción. El 'Marara' es el primer barco de este tipo construido a base de una resina reciclable para poderlo destruir al final de su vida útil de competición y construir un barco nuevo. “Esto evita que cuando el barco ya no compita termine como otros hundido o en un puerto abandonado o convertido en un residuo contaminante. Este barco cuando ya no sea útil y no sirva para competir, lo trituramos y construimos uno nuevo”, explica Alejandro. Además, a nivel competitivo, no se diferencia prácticamente con los otros barcos, salvo que es un poco más pesado pero prácticamente imperceptible.
Uno de los objetivos de Alejandro Cantero es ser el primero en hacer una preparación completa en Las Palmas de Gran Canaria para competir en vela oceánica y así espera “provocar un efecto llamada” a otros equipos internacionales: “Somos unos afortunados, aquí tenemos por no decir el mejor, uno de los mejores sitios del planeta para entrenar vela”.
Ahora el joven viajará hasta Francia para traer a Canarias los últimos elementos necesarios para poner a punto su barco porque aunque la competición final es en octubre de 2027 debe empezar ya a prepararse: “Son barcos muy complicados y por cada semana de navegación tenemos que pasar dos semanas preparando el barco”.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.