Fórmula 1
A pesar de Adrian Newey, el motor Honda vuelve a ser el gran problema para Fernando Alonso, que volverá a conducir un monoplaza que solo no aspira a victorias, sino que estará un tiempo entre los peores.
Apenas tres días de test en Bahréin han servido para empezar a dilucidar el futuro que le espera a Fernando Alonso y a Aston Martin en 2026. Y, de nuevo, parece que será negro, muy negro... Al menos en cuanto a la primera parte de la temporada se refiere. Se ha pasado del soñar con "ganar en Australia 2026" a seguramente pelear con Cadillac -recién llegado a la Fórmula 1- por ser el peor equipo en la primera cita del calendario, y posiblemente en las venideras. Ahora mismo el motor Honda es el peor de la parrilla.
Los primeros inconvenientes de la pretemporada llegaron en los test de Barcelona, donde Aston Martin apenas pudo rodar en la última jornada (3 vueltas de Stroll un día antes y 61 de Alonso después). Llegaron con el agua al cuello y su participación fue casi inexistente. No se pudo probar ni rodar prácticamente nada, mientras que sus rivales ya comenzaban a acumular kilometraje en sus respectivos motores. El 'hype' se disparó por el innovador diseño del AM26, y la clara impronta de Newey en este, pero la alegría duró muy poco porque unos minutos después, con Lance Stroll a los mandos, el monoplaza se paró en la entrada del pitlane. Bandera roja. Primer susto. Primer aviso.
Al día siguiente le tocó a Fernando, que sí sumó 61 giros, pero ni él ni nadie fueron a por tiempos, por lo que la primera medición 'fiable' iba a estar en Bahréin, donde posteriormente se ha confirmado que el Aston Martin está a años luz de los cuatro grandes (Mercedes, Red Bull, Ferrari y McLaren), y todavía lejos de los que parece que se asentarán en la media tabla (Alpine, Haas, Audi y Racing Bulls).
Además, el problema parece residir de nuevo en el motor Honda, ese que condenó al asturiano en su último periplo en McLaren (2015-2017) y que le obligó a dejar la F1 tras puntuar en apenas 15 carreras durante tres largos años (el cuarto y último fue con motor Renault).
Los 'peros' han sido muchos en estos primeros días de test, el primero es que el AM26 apenas ha podido superar las 11.000 revoluciones por minuto, porque de hacerlo "se rompería", dijo el periodista experto en F1, Carlos Miquel. Mientras tanto, el resto de motores supera con creces las 12.000 revoluciones. El problema en el motor (unidad de potencia) perjudica directamente la velocidad en recta, y es que Aston Martin casi no podía superar los 318km/h de máxima, pero el problema es que el resto de coches no tiene problemas en alcanzar los 323-325. Al Aston le cuesta horrores pasar de los 300 y mantenerse.
El monoplaza verde, además, se mostraba increíblemente inestable a la hora de conducir, nervioso y dando coletazos continuamente a la entrada y a la salida de las curvas. El rey de la aerodinámica es Newey, pero el motor es de Honda, y si este no funciona el trabajo del genio inglés puede verse completamente opacado. Es un año de motores, y el único equipo que tiene motor Honda es Aston Martin. Se lo jugaron a todo o nada con la marca japonesa, y si hay algo claro es que el proyecto es a medio-largo plazo. Por lo que el tiempo es crucial. Y es justo lo que no tiene Fernando.
A día de hoy el que menos vueltas ha completado es Honda, el que menos fiabilidad ha mostrado es Honda, al que menos le dura la batería es Honda y el más lento... también ha sido Honda. Resultado: desastre total. La unidad de potencia está recién sacada del cascarón y se espera que, en el caso de llegar, las mejoras puedan aparecer a partir de la segunda mitad de la temporada, o un poco antes con algo de suerte.
Y si hablamos de los tiempos, tanto Stroll como Alonso siempre han estado a al menos cuatro segundos de los mejores cronos. Cuatro segundos. Y, al parecer, el desglose de esa pérdida de tiempo sucede principalmente en rectas y curvas, donde pierde 2'5 y 1'5 segundos respectivamente. Queda mucho trabajo en el equipo británico. Básicamente necesitan subir 1.000 revoluciones al motor para poder llegar a los 12.000.
No obstante, la nota positiva es que se espera que muchos de estos problemas sean de 'fácil recuperación'. Quedan otros cuatro días de test (18 al 21 de febrero), la temporada empieza en Australia (7 al 9 de marzo), y para que no haya sorpresas ni desengaños lo mejor es esperar que Aston Martin luche por ser último o penúltimo en la parrilla. En Melbourne y en las primeras carreras como mínimo.
Por lo tanto, visto lo visto hasta el momento, las primeras predicciones dejan a Aston Martin luchando por no ser el farolillo 'verde' de la parrilla en el primer tercio de la temporada. Después habrá que ver. La lucha por el título mundial llegaría, como pronto, en 2027. Y como Alonso dijo hace días: "Si no gano en 2026, pero hay una buena evolución y una segunda mitad de año fuerte... podría ilusionarme para el año siguiente". Aunque eso no quita que Fernando y sus fans hayan recibido el enésimo revés en un año en el que la llegada de Newey y el cambio de normativa habían sembrado esperanza en la mayoría de ellos.
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