diplodocus
Identifican en Teruel el primer 'Diplodocus' que vivió en el continente europeo
Los investigadores consideran que su presencia en la península ibérica podría estar relacionada con conexiones terrestres temporales entre Norteamérica y Europa durante el Jurásico Superior.
Descubrimiento sorprendente en Teruel, donde un equipo de paleontólogos ha logrado identificar los restos del primer dinosaurio del género 'Diplodocus' conocido fuera de Norteamérica. Los fósiles localizados en el yacimiento de 'La Tejería' en el año 2015 han sido ahora identificados como propios de estos gigantescos saurópodos durante el Jurásico Superior, hace unos 150 millones de años. Según fuentes que describen los investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology.
14 vértebras caudales compatibles con el dinosaurio
Los restos fósiles del dinosaurio de la familia de los reptiles corresponden principalmente a restos de la cola y sus correspondientes chevrones (pequeños huesos en forma de V o Y situados en la parte inferior de las vértebras de la cola de los dinosaurios). Gracias al estudio de 14 vértebras caudales que presentan características anatómicas compatibles con el género 'Diplodocus'.
El Diplodocus vivió en Europa
La investigación confirma que este tipo de dinosaurios habitó el continente europeo hace millones de años. Los investigadores consideran que su presencia en la península ibérica podría estar relacionada con conexiones terrestres temporales entre Norteamérica y Europa durante el Jurásico Superior, en un momento en el que el océano Atlántico todavía se encontraba en proceso de formación y los continentes presentaban una configuración muy diferente a la actual.
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Teruel, lugar donde encontrar restos de dinosaurios
El animal al que pertenecían los restos pudo alcanzar alrededor de 25 metros de longitud. Como otros diplodócidos, era un dinosaurio herbívoro y cuadrúpedo, caracterizado por un cuello y una cola extraordinariamente largos. El hallazgo refuerza además la importancia paleontológica de Teruel, una provincia que ya ha proporcionado numerosos restos de grandes saurópodos y que se ha convertido en uno de los principales territorios de España para el estudio de los dinosaurios.