Terremotos
¿Qué zonas de España tienen más riesgo de sufrir un terremoto?: "Los seísmos obedecen a la teoría del caos"
Los grandes seísmos sufridos en Venezuela, Colombia y Granada han desatado una oleada de preguntas sobre la relación entre ellos, la posibilidad de anticiparnos o las zonas de España más propensas a experimentar un terremoto.
El doble seísmo en Venezuela, los temblores en Colombia y también la actividad sísmica que registró Granada el pasado mes de agosto. En lo que va de año, ya ha habido 11 terremotos de magnitud igual o superior a 7 que son capaces de causar daños graves en las regiones afectadas, según recoge el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Ante esta situación, algunos pueden tener la sensación de que la Tierra ha encadenado varios seísmos durante el verano, e incluso son muchos los que se hacen la misma pregunta: ¿Pueden estar relacionados entre sí estos grandes temblores ocurridos en tan poco tiempo?
Venezuela y Colombia: dos terremotos distintos
Como explica el geólogo del Instituto Geológico y Minero del CSIC, Raúl Pérez, no hay una relación entre los terremotos sucedidos en los últimos meses. Pérez ha detallado que, "a pesar de que los dos terremotos han ocurrido cerca en el tiempo, el contexto geológico es completamente distinto", en el caso de Venezuela y Colombia. Precisamente, el contexto geológico de Venezuela "fue en el norte, asociado a la Placa Caribe con la Sudamericana y el de Colombia fue la relación de la Placa de Nazca con la Sudamericana".
España, "un país tectónicamente activo"
Nuestro país también cuenta con una actividad sísmica significativa. Tal y como asegura Pérez, "España es un país tectónicamente activo, que sufre terremotos y que históricamente ha sufrido alguno de magnitud superior a 6 y de intensidad macrosísmica superior a IX, lo cual significa que son destructivos". Entre los puntos más propensos a sufrir un seísmo, Pérez destaca "el sureste, tomando Cádiz y Huelva, donde se produjo el terremoto histórico de 1755 y es el mayor terremoto que ha golpeado Europa". Además, otras zonas cercanas a "Sevilla, Almería, Málaga, Vera, Guardamar, Santa Pola o Alicante" son las más expuestas a los seísmos.
Pero, ¿por qué estas zonas corren más riesgo que otras de sufrir un seísmo? El geólogo Raúl Pérez aclara que es más probable que las zonas citadas anteriormente tiemblen porque "están más cerca de un límite de placas". En concreto, "hay una placa tectónica entre la Península Ibérica y África, en el Mediterráneo". Por tanto, las zonas "más cercanas a esos límites tienen más transferencia de esfuerzo y también más posibilidad de desarrollar fallas con capacidad de disparar terremotos grandes".
¿Por qué ha habido un terremoto en Granada?
Otra de las zonas con mayor actividad y peligrosidad sísmica de la Península Ibérica es Granada. Durante el último mes de agosto se registraba un seísmo de magnitud 5 con epicentro al noreste de Alhendín, a dos kilómetros de profundidad. No es la primera vez que Granada vive un seísmo. Uno de los ejemplos más graves lo encontramos en 1884, que según el IGN, alcanzó una magnitud de 6,5 y una intensidad máxima de IX-X.
Precisamente, y tal y como ha explicado el geólogo, Granada es más propensa a los seísmos porque "es una cuenca en una zona de montaña" y está situada "entre placas limitadas por fallas activas". Esas fallas "acumulan permanentemente deformaciones tectónicas y van a seguir produciendo terremotos".
En el último gran terremoto registrado en Granada a finales del pasado mes de agosto, se sucedieron las réplicas en municipios cercanos al epicentro como Gójar, Ogíjares, Otura, La Zuba, Churriana de la Vega, Armilla y el propio Alhendín. Tal y como ha detallado Pérez, una réplica "es un hijo del terremoto padre, que es el principal". En este sentido, el geólogo ha detallado que "las réplicas van disminuyendo en frecuencia, en el tiempo y en tamaño gracias a unas pequeñas roturas y siguiendo una geometría de tipo fractal".
"Los seísmos obedecen a la teoría del caos"
Aunque en España se dan seísmos de una gran magnitud, "no suelen ser frecuentes". Es por este motivo por el que "no tenemos ningún tipo de memoria sobre ello", explica Pérez. Asimismo, Raúl afirma que "no podemos anticiparnos ni tampoco saber cuándo va a suceder un seísmo".
Destaca que esos detalles "no dependen de los aparatos que tengamos para medirlos, sino de la dinámica de los terremotos". Como sostiene Pérez, "los seísmos obedecen a la teoría del caos, esto significa que son sistemas escalables y críticos autoorganizados", es decir, "podemos tener un terremoto y mañana el mismo, y no tendremos elementos de juicio para saber si lo tendré mañana, dentro de 10 años, 100 o 1.000".
La búsqueda de precursores sísmicos para saber si se acerca un seísmo
Como es imposible anticiparse a un terremoto, desde la sismología utilizan dos mecanismos: "en primer lugar, buscamos la monitorización posible para hacer modelos de pronóstico" y por otro lado, "buscamos precursores sísmicos, si existen". En concreto, se pueden buscar "en zonas de subducción con GPS que miden la acumulación de esfuerzo que hay en las grandes zonas como Chile, México o Japón y son capaces, en esas zonas, de decir si se acerca un terremoto". No obstante, Pérez insiste en que es imposible saber "con fecha, hora y tamaño" cómo y cuándo surgirá un terremoto en un punto en concreto.
"Un terremoto es como el fenómeno del cisne negro"
A nivel social, tampoco estamos preparados para afrontar un gran seísmo. Pérez sostiene que un seísmo "es como el fenómeno del cisne negro" de imposible predicción y de alto impacto. El geólogo sostiene que "esto es lo que ocurriría si ahora mismo sufriéramos un terremoto devastador, tendríamos un impacto muy alto con imposibilidad de predicción".
"Lo que mata en un terremoto son los edificios"
Pese al alto impacto que supone un seísmo, tenemos herramientas para prevenir sus efectos. Raúl Pérez sostiene que sabemos "las fallas que disparan terremotos, sabemos el impacto que pueden tener y sabemos que lo que mata en un terremoto son los edificios". Por tanto, aconseja "la autoprotección, que se enseñe a las personas que viven en zonas de riesgo cómo proceder si viene un gran terremoto y ser muy cuidadosos con las edificaciones que se realizan".
Además, Pérez explica que "en el Instituto Geológico y Minero de España tenemos la base de datos de fallas activas", que recoge fallas que han demostrado actividad desde el periodo Cuaternario, es decir, los últimos 2,6 millones de años e incluye parámetros sismotectónicos y las trazas cartográficas de más de 260 fallas en la península ibérica.
La ciencia aplicada a los seísmos
El geólogo del Instituto Geológico y Minero de España ha detallado que "no puedes dedicarte a los terremotos si no puedes evitar su daño". Asimismo, sostiene que "saber la teoría de los terremotos es necesario, pero si no puedes aplicarla no sirve para nada". En ese sentido, Pérez afirma que "todo el esfuerzo del Instituto Geológico y Minero de España es aplicar la ciencia de los terremotos a la gestión de cuándo viene un terremoto destructivo".
No obstante, aplicar la ciencia no lo es todo y asegura que "la prevención es la clave": "Hay que protegerse sin salir corriendo y haciendo caso a las autoridades".