Artemis II

Christina Koch, la astronauta que arregló el inodoro de Artemis II explica desde el espacio: "Soy la fontanera espacial y estoy orgullosa"

Los cuatro astronautas que viajan rumbo a la Luna explican cómo están siendo las primeras horas.

Christina Koch forma ya parte de la historia espacial. La especialista de la NASA es la primera mujer que va a llegar a Luna, pero además de esta enorme hazaña en lo profesional, se ha convertido también en una heroína dentro de la misión Artemis II por un detalle anecdótico, pero importante.

Minutos antes del despegue, la misión superó dos problemas técnicos, el primero fue un inconveniente con el sistema de comunicaciones, y el segundo fue un sensor que mostró una batería del Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS) que estaba más caliente de lo normal. Poco después se identificó que la luz de advertencia correspondía con un "inconveniente en el controlador" del inodoro. Quizás debido a las vibraciones que se experimentan en el lanzamiento alguna de las partes se vio afectada.

Y si el retrete es un elemento fundamental en la Tierra lo es más en el espacio ya que la nave cuenta con un espacio reducido en el que la limpieza y la ausencia de malos olores resulta fundamental. El inodoro succiona las heces y los pises para hacer más cómoda e higiénica la estancia de los astronautas.

Se informó de que la reparación llevaría unas horas, sin embargo Christina Koch se puso la capa de fontanera espacial y arregló rápidamente la avería. Soy la fontanera espacial", ha explicado por videoconferencia para después añadir: "Todos respiramos aliviados cuando vimos que volvía a funcionar".

Llevan ya casi 48 horas de viaje hacia la Luna y lo hacen muy, pero que muy juntos porque el espacio es reducido. Reid Wiseman confiesa que cuando la nave se pone en marcha "intentas mantener la profesionalidad mientras el niño que llevas dentro quiere gritar de emoción".

Destacan que uno de los momentos más especiales ha sido poder ver la Tierra. "Pudimos ver todo el planeta de polo a polo. Se podía ver África, Europa y, si te fijabas bien, las auroras boreales. Ha sido el momento más espectacular".

Glover, el primer hombre negro que viaja a la Luna, no ha querido despedirse sin antes decir: "Confíen en nosotros. Desde aquí arriba se os ve increíbles y hermosos. Y parecéis una sola cosa", para terminar después con: "Homo sapiens somos todos, sin importar de dónde vengamos. Somos un solo pueblo".

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