VERTIDOS
Los vertidos afectan a una playa muy concurrida, con piscinas naturales, donde además hay una desaladora cercana
Esto ocurre cada vez que llueve
Esto es lo que ocurre cada vez que llueve en el norte de Gran Canaria, la planta depuradora de aguas se rebosa y las aguas fecales terminan en la playa de Bocabarranco, anegando toda la zona de basura, contaminación y mal olor. El origen del problema es que no se separan las aguas de lluvia de las fecales.
Con la consiguiente contaminación medioambiental, visible tanto en el propio barranco, cubierto de residuos, como en la arena de la playa. El peligro de infección no afecta sólo a los numerosos usuarios. A sólo unos metros hay una planta desaladora que toma el agua justo aquí. Para la Plataforma Por Canarias hay una solución.
El problema es que para ello deberían coordinarse Ayuntamiento, Cabildo y Gobierno Regional.
Pero el agua contaminada volverá a correr con las próximas lluvias. Ellos ya han presentado una denuncia al Seprona y no pararán hasta que la playa quede limpia y protegida.