INAUGURACIÓN
El discurso de Don Felipe dejó algunas anécdotas
Fue en este punto donde más interés mostraron, en el torreón de Alonso Fajardo. Les llamó la atención que estos muros de más de 500 años hayan estado ocultos tanto tiempo, han salido a la luz cuando comenzaron las obras de rehabilitación. La altura del príncipe provocó que más de una vez tuviese que agacharse para poder contemplar los detalles de este castillo. El proyecto de reforma recibió los elogios de su alteza después de descubrir la placa que deja constancia de esta inauguración.
Dentro de la rigidez del acto, hubo tiempo para alguna anécdota, Don Felipe se equivocaba con el nombre del jardín botánico que horas antes inauguraron en Tenerife.
Tras su intervención la princesa comentaba ese pequeño fallo con su marido entre risas. Una hora después de su llegada se marcharon rumbo a Madrid, no sin antes asegurar que esperan con ilusión volver pronto a Canarias.