POR FALTA DE TRANSPARENCIA
Desde el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria asegura que controlarán todos los movimientos de la empresa público-privada
La empresa lleva 21 años gestionando el servicio de agua de la ciudad
La empresa público-privada tendrá a partir de ahora un Interventor municipal vigilándole de cerca. Lo analizará todo: si se está manteniendo la red de aguas adecuadamente, si el servicio es de calidad,... Se harán auditorías técnicas y un análisis exhaustivo de la contabilidad.
Y por eso se decide intervenir la empresa durante 6 meses. La crisis de EMALSA se inició por una denuncia de uno de sus socios privados, en contra de una opción de compraventa de una nave industrial por encima de su valor de tasación. El ayuntamiento, que es socio minoritario, comenzó a tener muchas dudas sobre la gestión de la entidad y la prestación del servicio. La última gota que colmó el vaso fue un vertido de aguas no tratadas que ha obligado a cerrar la playa de la laja al baño.
Por ejemplo, no informar de que una avería en la depuradora provocara el derrame de 70 mil metros cúbicos de aguas sucias en la costa. Un asunto que ha sido puesto en conocimiento de la fiscalía. El alcalde espera que esta intervención no acabe en el rescate de la concesión por 50 años.