Capítulo 73
“¡Está enferma! ¡Se muere!”: Seyran cae inconsciente y Suna se lo confiesa todo a Ferit
La felicidad ha durado poco en la mansión. Mientras todos celebraban el regreso de Orhan, el cuerpo de Seyran ha dicho basta. La joven, que ha estado luchando sola contra una enfermedad mortal para no preocupar a Ferit, se ha desplomado ante todos.
Mientras observaba emocionada el reencuentro de Ferit y Orhan, Seyran ha tenido un momento de profunda reflexión. En su mente, ha repasado el amor que siente por su madre, por su padre y, sobre todo, por su hermana Suna, a quien espera verla "florecer" algún día.
Pero su pensamiento más fuerte ha sido para Ferit, reconociendo que él es su salvavidas desde el primer momento en que lo vio con aquella bandeja de baklavas. “Amo tanto la vida. No quiero morir”, se ha dicho para ella misma justo antes de que se le nublara la vista. En cuestión de segundos, las fuerzas le han fallado y todos han visto cómo se desplomaba, inconsciente, en mitad del salón.
Ferit y Suna han corrido hacia ella entre gritos. Al ver que no respiraba, el pánico se ha apoderado de Ferit, que gritaba su nombre sin consuelo. Ha sido entonces cuando Suna, rota por el dolor al ver que su hermana ya no podía más, ha soltado la verdad: “¡Está enferma! ¡Te lo estaba ocultando! ¡Se muere!”.
La confesión ha dejado a la familia paralizada. Mientras Ferit suplicaba que Seyran lo mirara y pedía una ambulancia a gritos, el regreso de Orhan ha quedado en un segundo plano. En un instante, la alegría se ha convertido en una carrera desesperada contra el reloj para salvar a Seyran.
