En tierra lejana | 3 de marzo
¿Débil o humano?: Sadakat humilla a Cihan por devolverle el niño a Alya
La autoridad de Sadakat Albora ha sido cuestionada por primera vez y de la forma más dolorosa: por su propio hijo.
Cihan ha decidido que el pequeño Cihan Deniz debe estar con su madre, Alya, y ha permitido que se marchen juntos a casa de Nare. Un gesto de humanidad que la matriarca considera una traición imperdonable. "Una madre no le haría tanto daño a otra madre y a su hijo", le ha dicho Cihan a una Sadakat que no entiende de sentimientos, solo de poder.
Para la matriarca, la conciencia es un estorbo para mantener el control en Mardin y ha acusado a su hijo de estar "ciego" ante el peligro. Sadakat le ha exigido a Cihan que espabile antes de que sea tarde: "¡Has quebrantado mi autoridad!".
Cihan no se ha quedado callado y le ha recordado a su madre que fue su crueldad al llevar al niño al juzgado lo que le obligó a tomar esta decisión. Sin embargo, Cihan tiene un plan claro y se apoya en la última voluntad de Boran: "Alya entrará por esa puerta siendo mi esposa y el niño será mi hijo". A pesar de los gritos de Sadakat, Cihan está decidido a cumplir su palabra, aunque eso signifique enfrentarse a la mujer que le dio la vida.
Mientras en la mansión saltan las chispas, el pequeño ha llegado entusiasmado a su nuevo refugio. "¿Aquí es donde está tu casa?", le ha preguntado a su tía Nare. Alya, por fin, ha respirado al ver a su hijo feliz, sin saber que Sadakat ya está moviendo los hilos para traer al niño de vuelta "cuanto antes". ¡La paz de Alya tiene las horas contadas!
