La fantasía de revancha
La escena que Seren se monta en su cabeza al ver a Maral: ¡una fantasía al borde del desastre!
Seren intenta seguir con su vida en el hospital, pero Maral se lo pone imposible. La provoca, la humilla y ella se muerde la lengua para no explotar.
Seren ha entrado en la sala y se ha encontrado con Maral. Justo la persona que menos quería ver. La residente estaba allí, tranquila, como si nada.
Maral le ha preguntado si estaba sola. Seren, conteniendo todas sus emociones, le ha pedido que no la tutee, dejándole claro que es doctora. Y también le ha recordado algo más: no la va a perdonar solo porque le haya dado los vídeos.
Sin embargo, la residente no ha pedido perdón ni ha mostrado culpa. Ha dicho que la infiel no fue ella, sino Uras. Y encima le ha soltado un golpe bajo: “No es mi problema que no sepa conservar a su marido”.
Pensando en que debe estar con la mente fría, Seren no ha entrado al juego. Le ha respondido que nadie ha dicho que quiera conservarlo. Por dentro, le han entrado ganas de perder los nervios y se ha imaginado dándole una brutal paliza, pero se ha controlado.
Ha respirado hondo y se ha callado a tiempo, porque sabe que no puede caer en provocaciones. Ahora mismo, lo último que necesita es meterse en un problema y perder su trabajo.
