TE LO CONTAMOS
¿Cuál es la conexión de Padre no hay más que uno, la serie con las películas?
Padre no hay más que uno, la serie expande el universo cinematográfico creado por Santiago Segura. Pero, ¿cuál es exactamente su conexión con las películas? ¡Te lo contamos!
El arrollador éxito de la saga Padre no hay más que uno ya ha llegado a la pequeña pantalla. Tras cinco películas protagonizadas por la familia García Loyola, es el turno de los Vicho (mucho ojo con la pronunciación, nada de "bicho"). Unas nuevas estrellas que prometen expandir este universo con nuevas locuras.
Sin embargo, la serie y la saga cinematográfica comparten más de lo que parece a simple vista. Porque el imaginario de Santiago Segura no tiene fin y ahora, con la firma de Inés León, podemos conocer a nuevos personajes dispuestos a enamorar a los fans.
El colegio de los peques
Padre no hay más que uno, la serie arranca con una mudanza. El matrimonio formado por Helena (Mariam Hernández) y Mateo (Daniel Pérez Prada) vuelve a su pueblo natal con sus cinco hijos: Álex, Teresa, Luis, Carola y Bea. Allí, los pequeños no tardarán en diseñar un plan de ataque para regresar a su antiguo hogar, mientras se ven obligados a acostumbrarse a su nuevo colegio.
Es en este colegio en el que radica la primera conexión con las películas. ¡Es la misma escuela a la que van las hijas de Javier! Y es que la directora, interpretada por Anabel Alonso, repite en el mismo papel que ya vimos en la gran pantalla. Así como Marta González de Vega, una madre que Mateo no parece tolerar especialmente.
El trabajo de Helena
La principal razón de la mudanza radica en el nuevo puesto al que ha logrado acceder Helena: Strategic Organization, Workflow Manager en una empresa de tecnología. Una vacante que cubre gracias a sus contactos, pero que ni tan siquiera ella sabe exactamente en qué consiste.
Ahora bien, la empresa en sí tiene un notable peso en esta saga. Para los que conocen cada detalle de la franquicia, el nombre "Conchy" les será familiar. Se trata nada menos que de la compañía que logra fundar el personaje de Santiago Segura. Por lo que, a la hora de la verdad, Helena trabaja para Javier.
Mismo espíritu, diferente estilo
A pesar de todas estas conexiones dentro de la narrativa de ambos formatos, quizás su vínculo principal recaiga en el hilo conductor que mueve estas historias. Al igual que en la saga de cine, Padre no hay más que uno, la serie muestra el caos familiar cuando es el padre quien tiene que asumir el rol cuidador de la familia. Los hijos (o personajes como las abuelas y los tíos que se presuponen ser apoyos incondicionales) no se lo ponen nada fácil, llevando al límite al protagonista episodio tras episodio.
No obstante, el estilo de la nueva producción sí dista considerablemente con el de las películas. La serie sigue la estela de grandes sitcoms internacionales como lo son Modern Family o The Office, con declaraciones directamente a cámara que otorgan un extra de frescura a cada capítulo.
Así pues, sea en la gran pantalla o en la pequeña, Padre no hay más que uno promete seguir cautivando a adultos y pequeños a partes iguales. ¡Que este universo no deje nunca de expandirse!