ACAMPADA EN SOL

Los vecinos de la Puerta del Sol denuncian que la acampada se ha convertido en un parque acuático

La Puerta del Sol se ha convertido en un campamento improvisado que deja imágenes cada vez más polémicas: colchonetas dentro de las fuentes, pintadas, problemas de salubridad y una estación de Metro cerrada.

La acampada en la Puerta del Sol en protesta por la crisis de la vivienda deja imágenes cada vez más llamativas. Las colchonetas que los manifestantes utilizan para dormir sirven ahora también para darse un chapuzón en la fuente de Carlos III y combatir el calor. Una estampa que los propios acampados defienden, pese a que bañarse en fuentes municipales puede acarrear multas de hasta 750 euros.

Pero el baño no es la única polémica. La estatua de Carlos III ha aparecido cubierta de pintadas. A esto se suman las quejas por la limpieza y la salubridad de los vecinos del centro de Madrid.

La situación también afecta a la movilidad. La estación de Metro de Sol permanece cerrada, con las consiguientes molestias para los usuarios, mientras algunos accesos, como el ascensor integrado en la zona de acampada, no están disponibles. Una situación que genera indignación entre los vecinos, que denuncian las dificultades para desplazarse con normalidad.

Y la preocupación se extiende a los negocios de los alrededores. Comerciantes y trabajadores aseguran que la afluencia de clientes ha caído y temen que la acampada termine pasando factura a sus ingresos. ¿Cuánto tiempo más aguantará la acampada? ¿Lograrán los vecinos encontrar un equilibrio con los acampados?