En plató

Sonsoles Ónega se rompe al recordar la historia de María de Villota, la joven promesa de la Fórmula 1 que falleció tras un accidente

María de Villota falleció un año después de pasar un brutal accidente al chocar con la pataforma elevadora de un camión. Perdió un ojo y le quedaron secuelas irreversibles, aún así, nunca dejó de sonreír.

María de Villota fue una piloto española que desarrolló su pasión por el automovilismo desde muy pequeña gracias a su padre, Emilio de Villota, quien compitió en la Fórmula 1. Su objetivo era abrirse camino hasta llegar a la máxima categoría.

En 2012 fue nombrada piloto de pruebas del equipo Marussia F1 Team. Sin embargo, el 3 de julio de ese mismo año, durante una prueba aerodinámica, sufrió un gravísimo accidente al impactar contra la plataforma elevadora de un camión del equipo. Aunque logró sobrevivir, sufrió graves lesiones, perdió el ojo derecho y padeció secuelas neurológicas permanentes. Tras ello, la jóven piloto confesó el haber pensado: ¿Quién me va a querer a mí? con 104 puntos en la cara y después de mirarse al espejo.

Tras el accidente, María se dedicó a impartir conferencias, colaborar con niños con enfermedades raras y otras causas benéficas. Además, publicó el libro La vida es un regalo, en el que relató su experiencia y su forma de afrontar la vida tras el accidente. Sin embargo, cuando ya parecía recuperada, María fallece el 11 de octubre de 2013, a los 33 años, como consecuencia del brutal accidente.

Emilio nos cuenta que no quería que su hija se dedicara al mundo del motor: "Es un deporte en el que no es suficiente encontrar tu mejor versión" sino que además, tienes que "enseñarlo a un equipo". Pero su hija cumplió su sueño a pesar de las dificultades. Uno de los peores recuerdos para el expiloto fue el día en el que la manager de su hija le llama con un grito desolador para darle la fatídica noticia de que María había fallecido.

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