LECCIÓN DE VIDA
Salva la vida a un bebé en pleno vuelo, siendo ciega: "Le noté el corazón, no lo olvidaré jamás"
Estaban en pleno vuelo cuando saltaron las alarmas de que a un bebé se le estaba parando el corazón. Ahí estaba Fátima, personal sanitario, que no dudó en ayudar a la criatura, a pesar de ser medio ciega.
Imagínate estar en un avión, en pleno vuelo, y a un bebé se le para el corazón. Sus padres gritan desesperados, pero por suerte también viajaba Fátima, quien le salvó la vida. Una particularidad de la salvadora es que es casi ciega.
Viajaban en un avión de Gran Canaria a San Sebastián y dos mujeres se pusieron de pronto a chillar. La azafata llegó buscando un médico o alguien que fuera personal sanitario. Fátima es auxiliar de clínica y trabajó en una residencia de ancianos.
El bebé, de tan solo un mes, se lo pusieron encima. El personal le abrió el botiquín y lo primero que pensó es que podía tener un bajón de azúcar. Lo segundo que vino a su pensamiento es que le fallaba su corazón, por lo que le hizo un masaje cardíaco y notó cómo latía su corazón.
"En el asiento, en mis brazos" ha indicado sobre el lugar donde empezó la reanimación: "Al ser tan pequeñito se hace con solo dos dedos, le pusieron oxígeno", señala Fátima en directo.
Cuando sucedió todo esto estaban en el aire y le preguntaron si tenían que bajar el avión. A lo que ella se preguntó quién era para tomar ese tipo de decisión, y su respuesta fue firme: si fuese su hijo aterrizaría, a lo que la azafata le dio la razón.
"Noté como el corazón empezaba a latir" señala dejando claro que fueron dos segundos intensos. Una sensación que, seguro, jamás va a olvidar: "El ritmo de su corazón, el de los bebés, es más rápido".
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Tras subir de nuevo al avión, todos los pasajeros empezaron a aplaudir. Fátima estaba tranquila, pero cuando regresó a su asiento junto a su marido, no pudo impedir que las lágrimas le brotaran de los ojos.
