En directo
Las profesiones no entienden de género: Víctor es matrón y Susana soldadora
Cada vez son más personas que rompen con los estereotipos laborales, aunque siguen existiendo algunos prejuicios. Víctor Romero, matrón, y Susana Engels, soldadora, nos cuentan su historia.
Aunque la sociedad ha avanzado y cada vez es menos habitual asociar determinadas profesiones a un género, todavía hay quienes se sorprenden al ver a hombres o mujeres desempeñando ciertos trabajos. Es el caso de Víctor Romero, matrón, quien reconoce que en alguna ocasión han dudado de su capacidad. Sin embargo, asegura que, en su experiencia, la acogida por parte de las embarazadas ha sido muy positiva y apenas ha encontrado rechazo durante las consultas o los partos.
El propio Víctor admite que durante su formación llegó a cuestionarse si había elegido el camino adecuado. "¿Cómo voy a dedicarme a esto si nunca voy a tener la menstruación, ni a parir ni a estar embarazado?", recuerda haber pensado. Con el tiempo comprendió que ejercer como matrón no depende del género, sino de la preparación, la profesionalidad y la capacidad para acompañar y atender a las pacientes.
Otra historia es la de Susana Engels, soldadora, quien descubrió su vocación tras quedarse en paro. Sorprendida por el trabajo de su marido, decidió formarse con un grado medio de soldadura y, como ella misma dice, "me enamoré del hierro". Esa decisión le abrió numerosas oportunidades laborales. Aunque asegura que no ha sufrido grandes problemas por ser mujer en un sector tradicionalmente masculino, recuerda que en una de sus primeras empresas algunos compañeros hicieron una porra para apostar cuánto tiempo aguantaría en el puesto.