En directo
José Ribagorda, roto al recordar el accidente mortal de su amigo Iván Sanz y su familia: "No voy a poder llenar ese vacío nunca"
Una familia sufrió un accidente mortal en carretera del cual solo ha salido con vida la hija menor de 9 años. Ahora, familiares y amigos lloran su pérdida en la capilla ardiente en Ribera del Duero. El negocio familiar, una bodega reconocida en la zona, por la que se crearon muchos lazos, ha hecho que el duelo sea todavía más duro.
Casi una familia entera ha fallecido tras un brutal accidente de tráfico. Las víctimas son Iván, el padre, de 48 años, Irene, la madre, de 45, y sus dos hijos, de 17 y 14 años. La única superviviente es la hija menor, Carlota, de 9 años, que permaneció varios días luchando por su vida en el hospital. Afortunadamente, ya se encuentra fuera de peligro.
Hoy, vecinos, amigos y familiares lloran la pérdida de la familia. La madre de Iván atraviesa un momento muy difícil. Está recibiendo tratamiento y tomando medicación para sobrellevar la situación. Ha preferido no acudir a la capilla ardiente, donde se despide a sus seres queridos, porque no se siente con fuerzas para revivir el dolor ni afrontar la carga emocional de recibir el pésame.
Hace apenas un año, la familia ya tuvo que despedir al padre de Iván. Ahora, los Sanz vuelven a enfrentarse a una tragedia que ha dejado a todos completamente devastados.
Iván era un bodeguero muy conocido en la Ribera del Duero. A su bodega acudían numerosas personas para disfrutar de catas de vino y conocer algunos de los mejores caldos de la zona. Entre quienes la visitaron se encuentran el periodista José Ribagorda, el torero Morante de la Puebla y Miguel Ángel Gil Marín, que convirtió aquella bodega en una parada habitual cada vez que viajaba a la comarca.
Ribagorda no asimila aún la pérdida de su amigo, se ha roto al hablar ante los micrófonos sobre esta terrible tragedia: "He perdido un hermano" y "No voy a poder llenar ese vacío nunca" confesaba. El presentador era íntimo de la familia debido a todas las visitas que hacía a la bodega y todo lo vivido juntos. El periodista reconoce estar en shock y califica lo sucedido como "algo irracional". Asímismo, se pregunta el por qué ha tenido que pasar: "El cómo no me importa", explica.
La psicóloga Mercedes Bermejo considera que los allegados de las víctimas pueden recuperarse de este golpe, aunque se necesita tiempo. También, asegura que a la niña hay que contarle lo sucedido con naturalidad "sin ocultar, ni mentir" pero "sin entrar en detalles".