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Los 'desheredados' de Silvia Tortosa contraatacan: "Le pedimos a Ana Congost algún recuerdo y nos dijo que no la molestáramos"

Ana Congost, amiga y heredera de Silvia Tortosa, fue una de las únicas que quedó en pie en su testamento. Tanto su exmarido, Carlos Cánovas, como sus familiares, quedaron fuera de la herencia. Hoy, hablamos con su prima, Elisenda Rovira.

La muerte de Silvia Tortosa y el reparto de su legado siguen siendo un asunto muy polémico dos años después. La actriz decidió dejar como heredera universal a su amiga Ana Congost, una elección que dejó fuera a su marido, Carlos Cánovas.

En la etapa final de su vida, Tortosa atravesó momentos especialmente duros: luchaba contra un cáncer, padecía una profunda depresión y además descubrió que su marido le estaba siendo infiel. A raíz de ello, en julio tomó una decisión importante: cambió su testamento y optó por apartar a Cánovas de su herencia.

Sin embargo, Carlos no fue el único que quedó fuera de la herencia. Su prima, Elisenda Rovira, al igual que otros familiares, también. "Fuimos 10 primos al tanatorio y nos fuimos indignados con cómo nos trataron unas personas que se creían muy cercanos a ella", señala Elisenda.

Según nos cuenta la prima de Tortosa, tras su muerte trataron de ponerse en contacto con Ana Congost para que les diese algún recuerdo de su prima, pero esta se negó. "Nos dijo que no la molestáramos", asegura.

Continúa la polémica entre Ana Congost y las personas que quedaron fuera del testamento de Silvia Tortosa. ¡Dale al play para ver todos los detalles en el vídeo de arriba!